Los negociadores de ambas partes, reunidos en la localidad de Panmunjon, decidieron que las empresas presentes en este complejo financiado por Corea del Sur pero situado en Corea del Norte reanuden sus actividades en cuanto estén "listas" para hacerlo, según el acuerdo firmado, informaron los medios surcoreanos.
Ambas partes decidieron celebrar una nueva reunión el miércoles en Kaesong para hallar los medios de evitar en el futuro otro cierre de las instalaciones y acordaron una inspección previa por parte de empresarios surcoreanos.
Pyongyang y Seúl siempre afirmaron que querían reabrir esta zona industrial conjunta, un complejo de alto significado simbólico sobre la cooperación transfronteriza entre el Norte y el Sur.
Problemas técnicos habían retrasado el sábado el reinicio de las conversaciones en el pueblo fronterizo de Panmunjom, debido a la reparación de líneas telefónicas para restablecer el enlace con el Sur. Ello retrasó dos horas el comienzo de las negociaciones.