El equipo brasileño se ha convertido en el primer semifinalista de la Copa Confederaciones tras derribar a México gracias a una gran actuación de Neymar, que marcó el primer gol y sirvió el segundo en bandeja para que Jo cerrara el partido.
Suyo fue el primer y único tanto en una primera mitad que estuvo marcada en todo momento por la volea que se sacó en el minuto ocho el delantero brasileó, que aprovechó un balón suelto por despeje erróneo de la defensa mexicana para evidenciar que lo suyo no son los goles que pasan desapercibidos.
El tanto a su favor no durmió a los jugadores brasileños, que seguían mordiendo en cada una de las jugadas con un compromiso en la presión que se antojaba incluso extraño después de lo visto en el choque inaugural de la competición. México, por su parte, se limitaba a tímidos ataques cuando Brasil permitía aparecer a un Gio Dos Santos como único mexicano que mostraba un rendimiento aceptable.
Con la defensa adelantada y un ritmo desenfrenado seguía Neymar intentando marcarse el solo de la orquesta brasileña. Estuvo a punto de ganarse todos los focos del escenario de nuevo, pero esta vez su disparo tras un control orientado con el pecho se fue desviado por poco a la media hora de partido.
Conscientes de estar manejando la situación, los futbolistas brasileños dedicaron los minutos finales de la primera mitad a ofrecer un engañoso dominio a México mientras David Luiz tenía su particular disputa con Howard Webb entrando al terreno de juego con la camiseta ensagrentada tras un duro golpe que se llevó el defensa brasileño.
La estrategia de Luiz, a pesar de dejar a Brasil con uno menos varios minutos, frenó el ritmo del partido e hizo inútiles los intentos de México, que tuvo que irse al descanso con el marcador en contra pero con algunas esperanzas en la chistera.
Faltó el mensaje...
Con la reanudación, y a pesar de los prometedores primeros minutos de partido que había mostrado Brasil, se evidenció lo visto anteriormente en la selección de Scolari, que comenzó a acusar una falta de ideas mientras su intensa revolución se iba acabando hasta acabar en tímidos focos de ataque que volvía a comandar el líder indiscutible de la pandilla, Neymar.
En estos intentos perdonó Hulk, paró Corona y se hizo líos hasta el propio Neymar, por lo que el marcador no se movió provocando el rayo de esperanza que enchufó por fin a Chicharito. El delantero la tuvo en el segundo palo pero se encontró con Alves –providencial al corte-. Sin ninguna suerte, los ataques de la tricolor se quedaron siempre en una zona intermedia sin que Julio César tuviera que realizar mayores labores en su portería.
... sobró el arte
Al fina, cuando todo estaba decidido, Neymar volvió a dar una lección de magia con un regate único que le zafó, caño incluido, de dos defensores en un solo movimiento. Así se metió al área y cedió para que Jo marcara a placer un tanto que había sido en gran porcentaje obra del joven fichaje del Barcelona.
No hubo tiempo para más. Con el 2-0 Brasil se quedaba líder del Grupo A a falta de lo que hiciera Italia en su partido ante Japón y conseguía por la vía rápida el objetivo más inmediato, la clasificación a semifinales.
LA FICHA DEL PARTIDO:
2. Brasil: Julio César; Daniel Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Oscar (m.61, Hernanes); Hulk (m.78, Lucas Moura), Neymar y Fred (m.82, Jô). Seleccionador: Luiz Felipe Scolari.
0. México: José Corona; Gerardo Flores (m.56, Héctor Herrera), Francisco Rodríguez, Héctor Moreno, Carlos Salcido; Gerardo Torrado (m.86, Raúl Jiménez), Jorge Torres (m.69, Pablo Barrera), Hiram Mier, Andrés Guardado, Giovani dos Santos; y Javier "Chicharito" Hernández. Seleccionador: José Manuel de la Torre.
Goles: 1-0, m.9: Neymar. 2-0, m.92: Jô.
Árbitro: El inglés Howard Webb amonestó a Thiago Silva y Daniel Alves, por Brasil; y a Andrés Guardado y Héctor Herrera, por México.
Incidencias: partido de la segunda jornada del Grupo A de la Copa Confederaciones, jugado en el estadio Castelão, de Fortaleza, ante unos 64.000 espectadores.
(Con información de Eurosport)