"No hay justificación para despenalizar y legalizar las drogas. Los ciudadanos de las Américas no deben ser sometidos a semejante ignominia", afirmó en su intervención el viceministro de Relaciones Exteriores y representante permanente ante la OEA, Denis Moncada.
El debate, que reúne hasta el jueves a 26 cancilleres y delegados de los 34 miembros activos, girará en torno a la búsqueda de nuevas estrategias, ante la evidencia de que la política antidrogas estadounidense, basada en la represión a la producción y distribución, es un fracaso.
El tema se basa en un informe elaborado por la OEA por mandato de la Cumbre de las Américas de 2012, en Cartagena (Colombia), la cual acogió la idea del presidente guatemalteco, Otto Pérez, de buscar alternativas a la guerra antidrogas.
El diplomático nicaragüense aseguró que la tendencia a "despenalizar o legalizar debilitaría en estos momentos la estrategia de lucha antinarcóticos que incluyen principios de salud pública, seguridad y respeto a los derechos humanos".
"No estamos de acuerdo en abrir espacios legales ni al consumo ni a la narco-actividad, mucho han sufrido y siguen sufriendo nuestros países por ese flagelo y su efecto nocivo en la salud, en la seguridad, en la economía y en la institucionalidad", agregó.
Agregó que sustituir y eliminar las estrategias actuales para enfrentar el nproblema, "implicaría crear vacíos peligrosos y poner en situación precaria la estabilidad de los países, la seguridad y el bienestar de nuestros ciudadanos", afirmó.
Asimismo, dijo que la declaración de Antigua que será suscrita al concluir la Asamblea el jueves en la noche debe incluir "la decisión de continuar fortaleciendo la estrategia actual de lucha contra la narcoactividad".
(Con información AFP)