En particular, el informe sostiene que el fenómeno ha alcanzado un total acumulado de 3,9 mil millones de dólares en 2012, un aumento del 40% en términos reales respecto de 2009. El dato más significativo vinculado a esta cifra es que el año pasado la mitad de la población ha pagado un soborno para obtener un servicio público.
Los sobornos pagados por los afganos en 2012 -dijo Jean-Luc Memahieu, representante de la oficina regional de ONU- constituyen el doble de los ingresos internos afganos y un cuarto del dinero que la comunidad internacional se comprometió a dar a Afganistán en la conferencia en Tokio".
Y hace unos días fue el inspector general estadounidense para la Reconstrucción de Afganistán, John F. Sopko, quien destacó que hay "persistentes y altos niveles de corrupción en la policía, el poder judicial y los miembros electos afganos, en todos los niveles".
A finales de 2001, cuando comenzó la Operación Libertad Duradera por parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF, bajo mando de la OTAN), decenas de miles de millones de dólares entraron en el engranaje económico afgano a título de ayudas o financiamientos para la reconstrucción.
Será por esto que expertos en Kabul recuerdan que en su informe anual de 2012 la ONG Transparencia Internacional ha puesto a Afganistán en el puesto 174, el último, en el ranking de la corrupción, junto con Corea del Norte y Somalia.
(Con información de ANSA).