Murray, en tarde inspiradísima.
La final soñada que el británico Andy Murray no pudo ganar hace menos de un mes, se repitió en los Juegos Olímpicos. Y esta vez sí logró derrotar, inclusive con cierta facilidad, al número uno del tenis mundial, el suizo Roger Federer.
Murray le quebró el saque a Federer en cinco ocasiones, una de ellas para set, y barrió a su rival 6-2, 6-1 y 6-4. El británico, quien nunca ha ganado un Grand Slam, quizás aprovechó el cansancio del suizo tras el desgastante partido contra el argentino del Potro.
En la final de consolación, la torre de Tandil, el argentino Juan Martín del Potro, consiguió ante el serbio Novan Djokovic la primera medalla olímpica en individuales de su país. Del Potro ha vuelto a la élite del tenis después de varias lesiones y, tras ganar en Estoril y Marsella, esta medalla reivindica su regreso. El argentino echó a llorar tras terminar el encuentro.
El partido concluyó 7-5 y 6-4 y tuvo su punto de inflexión cuando el europeo no aprovechó una triple bola de break en el primer set.
Por su parte, las hermanas Williams vencieron en la final de dobles femenino y ambas arriban a las cuatro preseas doradas en el tenis olímpico, pues Serena consiguió el título individual este año y Venus lo hizo en Sydney 2000.