Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012. Foto: Ricardo López Hevia.
En una carrera sin antecedentes -ni siquiera comparable con la mítica final del Mundial'91-, Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012.
El jamaicano pasó en uno de los últimos puestos por los primeros treinta metros, y a partir de entonces desató un remate formidable que lo llevó a la meta con ventaja clara sobre el resto.
Aún así, su compatriota Yohan Blake, que lo había derrotado este año en los trials de la isla caribeña, cronometró un impresionante 9.75, y tercero cruzó la raya de sentencia el norteamericano Justin Gatlin (9.79), titular de Atenas 2004.
Seguidamente anclaron, también con soberbios registros, Tyson Gay (EE.UU.-9.80), Ryan Bailey (EE.UU.-9.88), Churandy Martina (Holanda-9.94), y Richard Thompson (Trinidad-9.98).
El único hombre que deslució la prueba fue el ex recordista universal Asafa Powell, de Jamaica, quien terminó por detener la carrera debido a una supuesta lesión en una de sus piernas.
Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012. Foto: Ricardo López Hevia.
Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012. Foto: Ricardo López Hevia.
Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012. Foto: Ricardo López Hevia.
Usain Bolt demostró que es el mejor sprinter del planeta y rompió el record olímpico con un tiempazo de 9.63 segundos que le dio la medalla de oro del hectómetro en Londres 2012. Foto: Ricardo López Hevia.