Una conferencia internacional en Ginebra aceptó el sábado un plan del enviado especial Kofi Annan, que llama a la creación de un gobierno de transición, pero a insistencia de Rusia deja las puertas abiertas a la posibilidad de que el presidente sirio Bashar Assad sea parte del mismo.
Estados Unidos decidió no insistir en que el plan debería explícitamente llamar a que Assad no tenga papel alguno en un nuevo gobierno sirio, esperando que esa concesión alentase a Rusia a ejercer presiones sobre su aliado árabe
Pero figuras opositoras sirias rechazaron cualquier noción de compartir una transición con Assad.
El rechazo de la oposición y los grupos armados contra Damasco podría hacer abortar el acuerdo, producto de un nuevo esfuerzo de Kofi Annan tras el fracaso de propuestas anteriores.
(Tomado de Milenio)