Miguel Marín, de 53 años, fue encontrado culpable de incendio provocado por un jurado en el Tribunal Superior del Condado Maricopa en Phoenix, Arizona.
Una sala de tribunal horrorizada presenció hoy como un hombre que acababa de ser declarado culpable de incendiar su mansión de $ 3,5 millones se desplomó y murió delante de ellos.
Miguel Marín, de 53 años, fue encontrado culpable de incendio provocado por un jurado en el Tribunal Superior del Condado Maricopa en Phoenix, Arizona.
Parecía sorprendido y cerró los ojos mientras se leía el veredicto, se llevo las manos a la boca, luego tomó agua de una botella plástica, comenzó a convulsionar y minutos mas tarde cayó al suelo.
Fue trasladado a un hospital en Phoenix, Arizona, donde fue declarado muerto.
Marín estaba acusado de incendiar su mansión de 6.600 pies y 4 estacionamientos, valorada en 3.500 millones de dolares, buscando la manera de no seguir pagando la hipoteca, porque estaba arruinado. Al ser encontrado culpable, se enfrentaba a una condena de 16 años, o el equivalente a asesinato intencional en segundo grado.
Marín, padre de cuatro hijos y abuelo de dos niños, estudió en la Escuela de Derecho de Yale. Era un ex comerciante de Wall Street, que tenía colecciones de arte incluyendo bocetos de Picasso y se describió a si mismo al Phoenix New Times, como un "cuidadoso buscador de emociones" luego de haber escalado el monte Everest y viajar a las selvas del sudeste de Asia.
(Tomado del DailyMail. Traducción: Aporrea.org)