La Constitución malawí estipula que si el presidente queda incapacitado para ejercer sus funciones o muere, el vicepresidente (Joyce Banda, en este caso) asume el poder. La vicepresidenta Banda expresó ayer sus mejores deseos para el presidente, con el que mantenía una tensa relación desde que ella fuera expulsada del gubernamental Partido Democrático Progresista (DPP, en sus siglas en inglés) en 2010 por un problema interno.
En la práctica, no obstante, el ministro de Exteriores, Peter Mutharika, se ha hecho cargo del poder en ausencia del presidente. Mutharika dirigió Malawi, uno de los países más pobres del mundo, desde 2004, cuando venció en las elecciones. El mandatario, reelegido en 2009, se ganó al principio una reputación de demócrata reformista que en 2011 se vio erosionada por las protestas que sacudieron el país contra el alza de los precios, la falta de combustible y la corrupción del Gobierno.
Además, las críticas a Mutharika se han incrementado desde el año pasado, cuando la Embajada del Reino Unido comentó, en un documento privado filtrado por la web Wikileaks, que el mandatario malawí se había vuelto "autocrático e intolerante". La respuesta del presidente de Malawi fue la expulsión del embajador británico, Fergus Cochrane-Dyet.
(Tomado de EFE)