Entre los años 1275 y 1300 de nuestra era, producto de una actividad volcánica, comenzó bruscamente la Pequeña Edad de Hielo, dataron científicos de la Universidad de Boulder, Colorado.
Ese régimen de bajas temperaturas se mantuvo por un mecanismo de realimentación en el que intervinieron el hielo marino y las aguas del Atlántico Norte.
Los científicos basaron sus conclusiones en pruebas de rediocarbono realizadas a la vegetación muerta de hace siglos que ahora sale a la superficie por el deshielo de la capa que la cubría en la isla de Baffin, en el Ártico canadiense.
Otras evidencias significativas proceden de datos extraídos de núcleos de hielo y de sedimentos obtenidos en los polos y en Islandia, así como de simulaciones climáticas sobre la evolución del hielo marino.
La pequeña era de hielo fue un fenómeno que afectó a regiones tan lejanas una de la otra como Suramérica y China, aunque su impacto fue mayor en el norte de Europa.
(Con información de Prensa Latina)