Los investigadores, de la Universidad de Wyoming, dicen que su trabajo podría llevar a que se produzcan nuevos materiales para la medicina y la ingeniería, como una red capaz de atrapar un avión de caza en pleno vuelo.
Esfuerzos anteriores para "cultivar" seda de arañas fracasaron porque las arañas no producen suficiente material y tienden a comerse las unas a las otras en cautiverio.
Los gusanos de seda con los genes arácnidos trasplantados pueden producir grandes cantidades de seda de arañas, además de su propia seda.