Según reconoció el propio Fox, su amigo Adam Werritty, que fue su padrino de bodas, le acompañó en un total de 18 viajes oficiales al extranjero y se reunió con él en el Ministerio en 22 ocasiones sin tener ningún cargo oficial declarado. Todo ello, sumado a las revelaciones en prensa, ha afectado a la credibilidad del ya exministro.
En una carta enviada al primer ministro británico, David Cameron, y recogida por The Guardian, Fox se disculpa por haber permitido "por error" que "la distinción entre" su "interés personal" y sus "actividades de gobiernos" se volviese "borrosa". "El interés nacional debe estar siempre antes que los intereses personales", añade para admitir que por ese motivo ha decidido "renunciar" a su puesto.
En los próximos días se publicará una investigación sobre el asunto.