Se trata de que los consumidores de la Unión Europea (UE) tengan acceso a una información al detalle para poder optar por una dieta más sana, con el objetivo de luchar contra los numerosos casos de obesidad, cada vez más frecuentes en el bloque de 27 socios.
El comisario de Sanidad de la UE, John Dalli, habló de una "buena noticia para la salud de todos los consumidores" europeos.
La nueva norma no se aplicará al vino, la cerveza, las bebidas aromatizadas o los licores, tras las presiones en ese sentido de España y Francia.
La norma especifica que los datos sobre contenido en grasas, grasas saturadas, proteínas o sal (por 100 ml o 100 mg) deben estar detallados al máximo en las etiquetas. El tamaño de la letra debe ser al menos de 1,2 milímetros, a pesar de que Bruselas proponía un tamaño de 3 milímetros en su propuesta inicial.
El nuevo reglamento debe ser aprobado formalmente por los 27 gobiernos del bloque.
(Con información de DPA)