El nivel de consumos, además, continuó cayendo hasta un 34,5 por ciento respecto a los niveles del 2006.
"Se trata de tendencias alarmantes", señaló el portavoz de la UNRWA, Chris Gunness. "Los refugiados, que representan dos tercios del millón y medio de habitantes, fueron los más golpeados en este período".
"Es difícil comprender la lógica de una política que empobrece deliberadamente tanto, y que condena a una vida de miseria a miles de personas potencialmente productivas", señaló Gunness.
(Con información de ANSA)