Los principales clientes de Libia eran Italia que compraba una tercera parte del crudo del país norteafricano, siguen Alemania, Francia, China y Estados Unidos.
Los rebeldes han empezado a exportar el crudo del sector que controlan: un buque de bandera liberiana ha arribado al puerto de Marsa el Hariga para cargar hasta 1 millón de barriles adquiridos por un negociante de Qatar. La venta del crudo aportará a los insurgentes el dinero fresco que necesitan para financiar su guerra contra el régimen Gadaffi.
(Con información de agencias)