El ente panárabe, con sede en El Cairo, convocó a los embajadores y representantes permanentes de los 22 Estados miembros, a propuesta de Qatar, para examinar el clima de inestabilidad y enfrentamientos imperante en la vecina nación norafricana desde hace una semana.
Fuentes de la LA dijeron a Prensa Latina que hay consenso para discutir del tema, aunque deben cumplirse primero trámites de rigor para poder efectuar una reunión extraordinaria de diplomáticos presidida por el secretario general de la organización, Amr Moussa.
El primer ministro de Qatar, jeque Hamad Bin Jasim Bin Jaber Al- Thani, pidió a Moussa llamar a una reunión de urgencia, al tiempo que su gobierno también condenó el empleo de armas y de la aviación militar para reprimir a los manifestantes antigubernamentales en Libia, versión que fue desmentida por la televisión oficial de ese país..
¨Dicen que hay masacres en varias ciudades, pueblos y barrios en Libia. Debemos luchar contra esos rumores y mentiras que forman parte de una guerra psicológica¨. señaló la televisora.
La máxima autoridad de la LA instó el lunes en un comunicado a detener la violencia y subrayó que "las demandas de reformas, desarrollo y cambios de los pueblos árabes son legítimas".
El diplomático egipcio aseguró que "los sentimientos de las naciones árabes se están juntando en este decisivo momento de la historia de la región", que ya registró revueltas exitosas en Túnez y Egipto.
Agregó que "los hijos del mundo árabe hablan el mismo idioma. Es lógico que ellos se inspiren en las experiencias de los otros", en referencia a las protestas que, en mayor o menor medida, tienen lugar en Yemen, Jordania, Bahrain, Argelia, Marruecos e Iraq.
En ese sentido, vaticinó que las rebeliones en Túnez y Egipto tendrán "enorme influencia" en el resto de la comunidad porque "las alas del cambio están volando sobre el mundo árabe y Medio Oriente".
Las declaraciones del secretario general de la Liga Árabe se dieron después de que el domingo renunció el representante de Libia ante esa entidad en solidaridad con los miles de manifestantes que protestan en las calles de su país desde el miércoles pasado.
Las movilizaciones son para exigir el fin de los más de 40 años de gobierno de Al-Khaddafi, tal como hicieron opositores en Túnez y Egipto para conseguir la salida de los presidentes Zine El-Abidine Ben Ali y Hosni Mubarak en enero y febrero, respectivamente.
(Con información de Prensa Latina)