Los nueve muertos de helicóptero caído en Afganistán eran de EEUU

Un grupo de soldados bajan el ataúd con los restos del oficial del ejército norteamericano Jonah D. McClellan a su llegada a la Base Dover de la Fuerza Aérea, en Delaware, el miércoles 22 de septiembre de 2010. El Departamento de Defensa dijo que McClellan murió el martes al desplomarse el helicóptero en el que viajaba en la provincia de Zabul, en el sur de Afganistán. José Luis Magaña / Foto AP

Los nueve soldados de la OTAN que fallecieron la víspera en el peor accidente de helicóptero de la coalición en Afganistán en los últimos cuatro años eran estadounidenses, confirmó el Pentágono, sin proporcionar más información sobre por qué se habría desplomado la aeronave que transportaba fuerzas especiales de la Marina.

La OTAN había dicho que no había informes de fuego enemigo en la zona donde ocurrió el accidente el martes, una región agreste del distrito de Daychopan, en la provincia de Zabul.

Sin embargo el portavoz del Talibán, Qari Yousef Ahmadi, dijo a The Associated Press por teléfono que los insurgentes derribaron el helicóptero.

Los talibanes suelen exagerar sus pretensiones y a veces han asumido la responsabilidad de hechos que en realidad fueron accidentes. La mayoría de los accidentes de helicóptero en el país han sido causados por problemas de mantenimiento o factores como el polvo.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos publicó las identidades de los soldados el miércoles por la noche, diciendo que cuatro prestaban servicio con las fuerzas especiales de la Armada y que el resto eran soldados.

El presunto accidente del martes fue el más mortífero desde mayo de 2006, cuando un helicóptero Chinook cayó al intentar un aterrizaje nocturno en la cima de una pequeña montaña de la provincia oriental de Kunar, matando a 10 soldados estadounidenses.

Los helicópteros son muy socorridos en Afganistán para el transporte de tropas, tanto de la OTAN como del ejército nacional, porque el terreno es montañoso y los caminos son pocos y rudimentarios.

Debido a que los talibanes carecen de lanzamisiles que se disparan apoyados en el hombro y de otras armas antiaéreas, dependen sobre todo de ametralladoras y granadas propulsadas por cohetes para atacar a las aeronaves enemigas durante sus despegues y aterrizajes.

(Con información de AP)