Cuando parecía que los eslovacos se llevarían sus primeros tres puntos del Mundial, después de aguantar el 1-0 desde los 49 minutos, se vieron empatados con un gol de último minuto.
El primer tanto del partido cayó en un centro elevado al área de Stanislav Sestak, que remató Nelson Vitek a boca de jarro y lo mando al fondo.
Tras verse adelante, los comandados por Vladimir Weiss se tiraron atrás y quisieron guardar la ventaja mientras buscaban un contragolpe para amarrar el marcador, sin embargo, nunca lo lograron.
Cuando ya se sentían victoriosos, apareció Winston Reid, quien remató de cabeza un pase de Shane Smeltz y puso la igualada final en el minuto 93.
Ambos equipos dejaron mucho que desear por su poca idea al momento de ir al frente, sus constantes fallas defensivas y la poca capacidad para corregir sus fallas.