Hoy, 20 de mayo se cumplen doce años de la desaparición física de Santiago Álvarez Román, cronista cinematográfico de la revolución cubana, fundador del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica, genial documentalista, generador constante de ideas, impulsor del trabajo colectivo, maestro de cineastas, pero sobre todas las cosas revolucionario incansable y fiel.
Su concepto de Revolución, presente en su obra, posee una actualidad sorprendente. Nunca se conformó con nada de lo que hizo y siempre trató de que su último trabajo hiciera viejo al anterior.
Antiimperialista de siempre: recorrió el mundo dando a conocer la realidad, con una claridad meridiana y una precisión milimétrica.
"Como nos encontramos en una ubicación geográfica muy especial y la influencia cultural y los ataques del "vecino" no han cesado, eso nos obligó durante años a una postura, la apología, que respondía a la necesidad de divulgar la imagen de la revolución, porque nadie lo iba hacer por nosotros," decía.
Creador del primer video clip de la historia del cine, el inmortal Now!, hacedor sin proponérselo de la primera escuela de cine de la Cuba revolucionaria, que fuera el noticiero ICAIC, su hijo predilecto; y con mas de cien documentales que abordan los mas diversos temas de la actualidad que le tocara vivir, está considerado sin discusión, uno de los mas grandes maestros del genero documental a nivel mundial.
En el legado de su obra y con el eterno recuerdo de su ejemplo de hombre dedicado a su tiempo, fiel a sus ideas y a sus principios, y con su sencillez y criollo humorismo, lo recordaremos siempre.