Mohamed Saleban Bare fue uno de los doce prisioneros de Guantánamo liberados durante el fin de semana, y somalí declaró a la agencia de noticias AFP:
"Algunos de mis compañeros en la cárcel perdieron la vista, algunos perdieron sus miembros y otros terminaron con alteraciones mentales. Yo estoy bien en comparación con ellos".
Bare fue detenido en Pakistán y luego transferido a una serie de prisiones militares estadounidenses, y comentó:
"En Bagram y Kandahar, la situación era dura pero luego de que fuimos transferidos a Guantánamo, las tácticas de tortura cambiaron. Usan un tipo de tortura psicológica que te mata mentalmente".