El año pasado, el Tribunal Superior del Distrito de Columbia dictaminó que estos cuatro ex prisioneros no tienen derechos constitucionales y no califican como "personas" conforme al Derecho. El gobierno de Barack Obama le solicitó a la Corte Suprema que rechazara la apelación.
Los cuatro hombres - Shafiq Rasul, Asif Iqbal, Rhuhel Ahmed y Jamal al-Harith - fueron capturados a fines del 2001 en Afganistán, y transferidos a Guantánamo a inicios del 2002. Al ser liberados en marzo del 2004, volvieron a Gran Bretaña.
Su demanda fue presentada contra el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld y 10 comandantes militares. Los demandantes señalaron que fueron objeto de varias formas de tortura, acosados mientras practicaban su religión y forzados a afeitarse sus barbas religiosas.
En una ocasión, un guardia lanzó un Corán a un excusado, dice la demanda. Alegaron violaciones a los derechos religiosos y la Constitución estadounidenses.
Hace un año, la Corte Suprema devolvió el caso a la corte de apelaciones para mayores consideraciones, tomando en cuenta la referencia de que la alta corte sentenció que los prisioneros de Guantánamo tenían derechos legales.
El principal abogado de la causa, Eric Lewis, dijo: "La última palabra con respecto a si estos hombres tenían derecho a no ser torturados o tenían derecho a practicar su religión sin abusos es que no lo tenían. Los futuros posibles torturadores ahora pueden quedarse tranquilos".
(Con información de Democracy Now! y Reuters)