Más de una docena de empresas recibieron vacunas, entre ellas Citigroup, Goldman Sachs, y JP Morgan Chase.
El Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), dice que estas empresas reunían varios requisitos como un gran número de empleados y su propio personal médico.
No obstante, quienes critican esta decisión dicen que el CDC violó sus propios anuncios de que distribuiría la vacuna únicamente a las personas que corrían un mayor peligro.
En una declaración, Melanie Sloan de Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington (CREW, por su sigla en inglés) dijo: "A pesar de que CREW no logró descubrir la composición demográfica de [estas empresas], aparentemente se puede asumir sin miedo a equivocarse que la gran mayoría de sus empleados no son mujeres embarazadas, niños, adultos jóvenes menores de 24 años ni trabajadores de la salud".
(Con información de Democracy Now!)