El coordinador del viaje, Shinzaburo Tanabe, que tenía 20 años cuando ocurrió el bombardeo y aún sufre secuelas, dijo a medios locales que espera que “Hiroshima y Nagasaki sean las primeras y últimas ciudades víctimas de la barbarie nuclear”, para dejar a la siguiente generación “un mundo más verde, más sano”.
La Habana es la décima escala del buque, que este año recorrerá una veintena de países, y los sobrevivientes están acompañados por cerca de 500 estudiantes de su país.
El “Barco de la Paz” japonés, fletado por una ONG homónima, ya ha hecho escala en el puerto de La Habana en doce oportunidades anteriores.
(Con información de EFE)