Tras el descanso de hoy, Cuba rivalizará mañana ante Venezuela, y el veterano Norge Luis Vera asumirá la responsabilidad de lanzar las serpentinas por la Mayor de las Antillas. La hora de comienzo del choque está programada para la 1:00 p.m. (hora de Cuba) y el escenario será el parque Sportktop Oolmeer de Amsterdam, Holanda.
El derecho de 37 años blanqueó 10-0 a Puerto Rico en el debut oficial de los cubanos en la Copa Mundial, exhibiendo una excelente forma física, una gran precisión en sus envíos, y su acostumbrada ecuanimidad en el montículo.
Vera, en aquella ocasión, mezcló exquisitamente su vasto repertorio de lanzamientos, a tal punto que propinó ocho ponches, regaló solo un boleto y permitió tres hits a la toletería boricua.
Esta presentación del indómito colmó las expectativas de la prensa especializada e hizo recordar al invencible lanzador que hizo época a inicios de esta década, tanto con su novena santiaguera como con la selección absoluta de Cuba.
Finalizado aquel partido, el mentor puertorriqueño Eduardo Eddie Pérez declaró a Prensa Latina que "Vera lanzó un buen juego, mantuvo a los bateadores fuera de balance y el equipo de Cuba lo respaldó bien. En la actualidad, el genial serpentinero de Santiago de Cuba posee el mejor promedio de victorias y derrotas de los jugadores activos en Series Nacionales (164-63, .722), y el segundo de todos los tiempos en los clásicos cubanos.
Internacionalmente, su ilustre hoja de servicios exhibe un título olímpico (Atenas 2004) y cuatro mundiales. En total, presume de 21 triunfos y solo un revés en torneos extrafrontera.
Uno de los puntos más altos en su carrera deportiva aconteció el tres de mayo de 1999 cuando derrotó brillantemente 12-6 a los Orioles de Baltimore en el Camden Yard, de esa ciudad estadounidense, durante el segundo y último choque de aquel célebre tope bilateral entre aquella novena del béisbol de las Grandes Ligas y Cuba.