Tras dejar inaugurado un hostal de ocho habitaciones en esta capital provincial, 250 kilómetros al sudeste de La Habana, el titular expresó su convencimiento de que el sector cerrará el año con signo positivo.
Argumentó la situación de la industria del ocio a nivel mundial luego de cerrar el primer semestre del año con un decrecimiento de ocho por ciento, guarismo que sólo prevé rebajar a seis el 31 de diciembre próximo.
Ahora vienen (en Cuba) los meses de la temporada baja turística, pero los resultados de la gestión deben ser superiores a los del año anterior, cuando al handicap normal de la estación se le sumaron los daños de tres huracanes tropicales, precisó.
El titular explicó que la racionalidad económica y el fortalecimiento del turismo de circuito y patrimonial serán principios del trabajo de su cartera en el futuro inmediato.
En tal sentido citó las posibilidades de esta ciudad portuaria, cuyo centro histórico fue declarado por la UNESCO en 2005 como Patrimonio de la Humanidad.
Anunció que un inmueble aledaño a la hostería estrenada este sábado será acondicionado de manera similar para el funcionamiento de otro hostal: La Casa Amarilla, de una decena de habitaciones.
Muy próximo al hotel Jagua, insignia local en materia de hospedaje, existe el proyecto de modernizar un antiguo club de playa para convertirlo en la Cofradía de los Pescadores, anticipó el ministro de Turismo.
(Con información de Prensa Latina)