AP distribuyó la foto a sus abonados a pesar de pedidos personales de Gates y de la familia del infante muerto de que no lo hiciera, en un caso que muestra las decisiones difíciles que se deben tomar cuando se cubre un conflicto de ocho años durante el cual los estadounidenses han visto relativamente pocas imágenes de compatriotas caídos.
La imagen del 14 de agosto, de la fotógrafa de AP Julie Jacobson, muestra al cabo Joshua "Bernie" Bernard, de 21 años, tirado en el suelo con heridas graves en sus piernas luego de recibir el impacto de una granada durante una emboscada, mientras sus compañeros lo auxilian. Bernard murió más tarde por las heridas recibidas.
Gates envió el jueves una carta con términos firmes al presidente y jefe ejecutivo de AP, Tom Curley, en la que dijo que no utilizar la foto era una cuestión de "juicio y decencia común". Un vocero del Pentágono dijo que Gates insistió con una llamada en la que "rogó" que Curley no publicara la foto.
El Pentágono hizo público el intercambio con la AP luego de que ésta difundió la foto el viernes.
El editor gerente de AP John Daniszewski dijo que respetaba la opinión de Gates pero que el gobierno y la prensa suelen tener visiones diferentes.
"Consideramos que la imagen contaba una historia de sacrificio, una historia de valentía", dijo Daniszewski. "Pensamos que la foto contaba una historia que la gente necesita ver y conocer".
Jacobson y el periodista Alfred de Montesquiou estaban con la unidad de Bernard y los siguieron en una patrulla en Dahaneh, Afganistán. La fotógrafa usó un telefoto.
La AP publicó un paquete de fotos de ese día, sobre la vida de Bernard y su funeral, e incluyó un artículo en que explicaba su decisión. El paquete estuvo embargado para darles tiempo a los editores que debían decidir si publicaban la foto o no.
Gates lamentó el quiebre respecto de la mesura de los medios estadounidenses en su cobertura de las fuerzas armadas desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.
"Su falta de compasión y sentido común al elegir poner esta imagen del hijo mutilado y caído en la portada de numerosos periódicos es pasmosa", escribió.
Al menos 20 periódicos usaron el artículo en su portada, pero ninguno usó la foto, aunque algunos la incluyeron en sus páginas interiores y la imagen también apareció en sitios web.
El Wheeling Intelligencer, en Virginia Occidental, publicó la foto en su interior con un editorial que explicó por qué.
"Creemos que es importante que todos entendamos que detrás de las estadísticas hay hombres y mujeres reales, que a veces hacen el sacrificio supremo por nosotros", dijo.
Una lectora del diario llamó al vocero de AP, Paul Colford, para protestar por la foto.
El diario Portland Press-Herald, del estado de Maine, donde creció Bernard, no quiso publicar la foto porque lo consideró "de mal gusto".
Un periodista de AP había entrevistado a John y Sharon Bernard para saber más sobre su hijo y les mostró las fotos con anticipación. Ellos pidieron que no se usara, dijo Daniszewski.
La familia vio las fotos como una muestra de cortesía, dijo Daniszewski, pero "no pedimos permiso" para usarlas, ya que no había dudas de su valor noticioso.
Respetar el deseo de la familia fue la duda más fuerte durante el debate interno en AP, añadió, pero al final se decidió que "la foto es parte de una guerra que debemos cubrir y transmitir".
Algunos ex militares respaldaron la decisión en correos electrónicos enviados a la AP.
Jorge Ruiz, oriundo de Glendale, Arizona, dijo que como ex infante de Marina había hablado con sus camaradas sobre los efectos sociales que tiene la falta de imágenes que muestren cómo es la guerra de verdad.
"La muerte y lo feo de la guerra no es algo que deseamos ver, pero es necesario para poner la guerra en un contexto apropiado", dijo Ruiz. "Una imagen vale mil palabras. Aplaudo su coraje en distribuir la foto y la historia de la muerte del cabo Bernard".
(Con información de AP)