Foto: Marcelino Váquez Hernández/Cubadebate.
Orgullo de la ciudad, esta vía que desciende de forma escalonada, marcando el límite entre dos barrios históricos, es un emblemático rincón urbano.
Su característica principal, una larga y pronunciada escalinata de piedra, la convierte en un mirador natural y en un singular elemento de conexión entre diferentes niveles de la ciudad.
Este diseño, más propio de una senda peatonal que de una arteria convencional, ha favorecido que se conserve un ambiente íntimo y residencial y un punto de referencia en el paisaje urbano.