Descúbrelo: Hacienda Manaca-Iznaga

Emblemática torre de la hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

La Hacienda Manaca-Iznaga, ubicada en el Valle de los Ingenios en Trinidad, Cuba, es un sitio de gran valor histórico y arquitectónico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando Manuel José de Tellería adquirió el terreno para construir un ingenio de miel y azúcar. A lo largo de los años, la propiedad pasó por varias manos hasta que en 1795 fue comprada por Pedro Iznaga y Pérez de Vargas, miembro de una de las familias más influyentes de Trinidad.

La hacienda prosperó gracias a la industria azucarera, alcanzando su mayor esplendor entre los años 20 y 40 del siglo XIX. Con el tiempo, la finca se convirtió en un símbolo del poder económico de la región, con una casa hacienda, una herrería, un cementerio de esclavos y la icónica torre vigía.

La Torre Manaca-Iznaga, construida en 1816, es una estructura de 45 metros de altura que servía como campanario y atalaya. Su propósito principal era vigilar a los esclavos que trabajaban en los campos de caña de azúcar, marcando el inicio y el fin de sus jornadas con el sonido de su campana.

Con el paso del tiempo, la torre se convirtió en un símbolo de la historia colonial de Cuba y en un atractivo turístico de gran relevancia.

Además de su función práctica, la torre está envuelta en leyendas, como la historia de los hermanos Iznaga, quienes supuestamente compitieron por el amor de una mujer, construyendo uno un pozo y el otro la torre.

Hoy en día, la Hacienda Manaca-Iznaga y su torre siguen siendo un testimonio del pasado azucarero de Trinidad.

Hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Distintas muestras de artesanía y del buen tejido dan la bienvenida al visitante a la finca Hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Distintas muestras de artesanía y del buen tejido dan la bienvenida al visitante a la finca Hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Distintas muestras de artesanía y del buen tejido dan la bienvenida al visitante a la finca Hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Emblemática torre de la hacienda Manaca-Iznaga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.