Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Los niños son el ángel dormido que tienen los adultos, la inocencia guardada en un rincón del alma donde lamentablemente en no pocos casos nunca más aparece o sencillamente es desterrada y condenada al olvido.
Ser más niño requiere de mucho valor, pues solo ellos pueden sentir y vivir todos los colores que la vida nos regala, solo un corazón puro y noble es capaz de hacer de este, un mundo mejor. Ojalá y más temprano que tarde demos rienda suelta al niño que llevamos dentro.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Niños disfrutan de la presentación de la Colmenita en el Anfiteatro del Centro Histórico de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.