Brodowicz divide su trabajo en microcosmos y macrocosmos, es decir entre el cuerpo humano y la naturaleza, que sería el macrocosmos. “Fotografío el cuerpo humano. Sus fragmentos: cabello, cicatrices, textura de la piel, arrugas. Me interesan las particularidades individuales; busco rasgos distintivos e irregularidades. Las imperfecciones son mis favoritas”.
“Fotografío la naturaleza, el macrocosmos: superficies de agua, hierba, cortezas de árboles, hojas secas». Sus fotografías hacen uso de planos cortos, en ocasiones poco evidentes, y de gran carga emocional.
“Combino las dos imágenes, buscando líneas convergentes, texturas, similitudes en el diseño y analogías en la composición entre el microcosmos y el macrocosmos. Busco la unidad entre el cuerpo humano y la naturaleza”.
(Tomado de Cultura Inquieta)