Jóvenes en Etiopía.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Visitar cualquier país del continente africano es un gran privilegio, por miles de razones: históricas, sociales, de todo cuanto uno puede imaginar. Pero si además nos gusta la fotografía, entonces sus desiertos, montañas y en especial su gente quedarán impregnados, más que en tu lente, en tu pupila mientras vivas.
Aquí les dejo una breve muestra de mi paso hace algunos años por el desierto de Ogaden, en Etiopía. Lugar y personas que jamás olvidare, no solo por las batallas colosales que incluyeron nuestra sangre cubana, sino por la humildad, el cariño y el amor que recibí de esos pobladores de parajes donde es difícil vivir, y crecer. Mas siempre te regalan un sonrisa ante la presencia de tu cámara.
Canto de júbillo de mujer etíope.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Mujer carga a sus espalda su bebe, en Etiopía.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Anciano etíope.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Atardecer en Etiopía.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Aldea o kimbo etíope.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Carretas en el camino del desierto etíope.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Desierto etíope.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Desierto de Ogaden, en Etiopía.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Gente del desierto Ogaden Etiopía. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate,