Es el amanecer un misterioso regalo. Su presencia es indescriptible, tiene tantas rostros como seres humanos. En él se produce un encuentro con los proyectos, manifestándose una fuerza sin igual que tiene la particularidad de ser universal, amplio, contenedor sin condiciones, impecable y sorprendente.
El suceso del despertar es una invitación a agradecer. Nace el aire de la esperanza, se produce la conexión de las fortalezas vitales, esas que entusiasman más allá de los contextos en que viven; es como si dijesen, estamos para darle una oportunidad y las que quiera, usted puede. Hágalo. Eso se encargan incansablemente de realizar, día a día, sol a sol.
Si hay una luz hay algo que se puede ver…
El paraiso que es Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
La Habana, Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
La Habana y su Malecón. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Amanece en Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Malecón de La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Aves de litoral. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Playas de Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Amaneceres cubanos. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Marina Hemingway, en La Habana, Cuba. Foto:Abel Padrón Padilla/Cubadebate