Irma encontró al “Puerto Escondido” (+ Video)

Al fondo, la casa de Alina Gámez, Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En los últimos días, al pequeño poblado de Puerto Escondido se le conoce no solo por su paisaje que nace entre montañas y mar, sino por la solidaridad de una mujer, cuya casa fue refugio para 48 vecinos durante el paso del terrible huracán Irma por Cuba.

Alina Gámez, una artesana de la vida y de la buena voluntad, explicó cómo se preparó para ayudar y proteger a tantas personas. Recogió agua suficiente en la cisterna y reacomodó su casa para hacer un huequito donde cupieran todos los que necesitarán “un techo que aguantara el vendaval”. Entre todos habilitaron la “cocina”, algunos trajeron pollo; otros, pescados y viandas. No se pasó hambre, aclaró rápidamente Alina.

Hasta la casa, refugio de los porteños, llegaron las provisiones que le envió el Gobierno del municipio, incluso “se personaron para ver cómo estábamos”.

Se formó su colita para el baño, como es lógico, y los ronquidos tronaban más fuertes que las ráfagas del ciclón. Algunos se metieron a dormir bajo las camas, otros fastidiaron a la anfitriona con el grito “Industriales Campeón”, porque la Gámez es matancera de pura cepa.

“Irma” no superó el récord de evacuados que ostenta este hogar de Santa Cruz del Norte, en la provincia de Mayabeque, que es de 75, pero no por falta de espacio y abrigo. De lo que sí carecen los porteños es de agua, más de un mes llevan sin el preciado líquido, porque el rollete de la bomba se rompió y nadie ha podido reponerlo.

Privaciones aparte, Puerto Escondido se recupera con el esfuerzo de sus habitantes. Sin embargo, los vecinos le dicen al que por allí pasa: “Sin luz se puede guapear, pero sin agua es muy duro. Solo han enviado dos pipas después del ‘Irma’, por favor, ayúdenos. Quizás aparezca el rollete en Santiago o en Pinar”.

Alina Gámez, vecina que dio refugio a 48 personas en su casa durante el paso del Huracán Irma en Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Puerto Escondido despúes del huracán Irma, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Olga Lidia Alonso, vecina de Puerto Escondido, señala hasta donde llegaron las aguas del mar en su casa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

La furia de Irma en Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Jorge Barrueta, habitante de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Base de Campismo de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Base de campismo de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Base naútica de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Alina Gámez, la vecina que dio refugio a 48 personas en su casa durante el paso del Huracan Irma en Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Juan López, pescador de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

Jorge Barrueta, vecino de Puerto Escondido, Santa Cruz del Norte, Mayabeque. Foto: Jennifer Romero/ Cubadebate.

En video, Alina cuenta cómo refugió a 48 vecinos en su casa