No fue para nada el último adiós. Fue un encuentro para traerlo de vuelta, para buscarlo...
Ayer en la tarde, al jardín del Instituto Cubano de la Música (ICM), en la canta en homenaje a Santiago Feliú, no fuimos a darle el último adios. Colmamos el lugar para buscar al Santi, en todas sus facetas y dimensiones. Y, aunque la tristeza era un denominador común entre los presentes, nadie se despidió del trovador porque aun revolotea él en sus canciones, genialidades musicales, anécdotas, en su vida toda.
Fue una descarga a su manera. Un poco solemne pero era inevitable que así fuera. Un pequeño escenario, un piano, una guitarra, par de fotos suyas de un reciente concierto pegadas una pared y flores (del Presidente de nuestro país Raúl Castro, de Pablo, de Silvio, de muchos seguidores que robaron alguna flor de un jardín y allí la depositaron). Por supuesto reinaron canciones y música de sus hermanas y hermanos de oficio: trovadores, jazzistas, concertistas, decimitistas, actores y actrices.
Era impensada esta muerte de quién desafío a la misma parca en sus años mozos a golpe de versos y excesos. Y es que en los años ochenta del siglo pasado, cuando Santy iba trotando mundos con su zurda guitarra, disparando canciones que desde su nacimiento mismo se convirtieron en eternas, llevando una vida alocada, con amores y desamores, muchos pensaron que Santi podría ser el candidato cubano al famoso club de los 27 cuado otros ídolos musicales de su calibre como Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain, murieron con esa edad.
Pero el Santi pasó de largo con sus canciones, su música y conciertos. Y, en su medio siglo de vida, cuando más se cuidaba y era feliz, el miocardio explotó. Por lo pronto, personalmente, escupo mi rabia por su partida maldiciendo a la muerte en su cara como lo hace Oliverio en la película argentina El lado oscuro del corazón: Muerte puta, muerte cruel, muerte implacable, muerte inexorable, misteriosa muerte, muerte súbita, muerte accidental, muerte en cumplimiento del deber.
Búscame (sobrevolando un sueño)
Santiago Feliú
Búscame donde sientas que está ardiendo,
donde se eternizan los recuerdos,
donde no me encuentres, donde estuve,
donde se olvidaron de quererte.Si todo el amor del mundo está tiritando,
cada segundo cuesta un siglo de espera,
dime si lo que sientes no es lo profundo,
en cada momento del alma de esta escalera.Búscame donde la ilusión tuvo hijos,
sobrevolando un sueño que acuna el tiempo,
en la más melancólica melodía,
incinerando infiernos para tu vida.
Comparto una galería pequeña de lo sucedido en la cantata a Santiago Feliú, este miércoles 12 de febrero, en Instituto Cubano de la Música (ICM).
Aquí: las palabras de artistas, amigos entrañables y hermanos.
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Frank Delgado y Gerardo Alfonso. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Kelvis Ochoa. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Alexis Díaz Pimienta. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Omara Portuondo en el Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Marta Campos. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Pepe Ordaz y Augusto Blanca. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian
Frank Fernández. Homenaje a Santiago Feliú. Foto: Kaloian