Por: Jorge Antonio Rodríguez Vilar
Fotos: Yamil Lage
Quizás sea la posición más emocionante del béisbol. Lo que en el más universal es el delantero, en la pelota es el torpedero. Son muchas las virtudes que debe poseer el campo corto: rapidez, buen desplazamiento hacia las dos manos, brazo potente y un ingrediente extra. Ese no se aprende, nace con la persona y se perfecciona con el tiempo: espectacularidad.
Y nuestro pasatiempo nacional adolecía de ese sazón completo, que termina por convertir una jugada improbable -nunca imposible- en miles de gargantas enardecidas. Ojo, no quiero desmeritar a ninguno -dígase Paret, Borroto o Aledmis- pero desde Germán "El Mago" Mesa...
Entonces llegó "El Grillo". Trajo consigo esa espectacularidad dormida. Todo lo tiene el torpedero cienfueguero para convertirse en uno de los mejores de todos los tiempos. Pero nunca más bien traído un refrán popular: camarón que se duerme se lo lleva la corriente, porque en esta serie le ha salido un aprendiz de mago, que no quiere estar a la sombra de nadie.
Roberto Carlos Ramírez -aquí de seguro seré tildado de parcializado- tiene la mayoría de las papeletas para el Juego de las Estrellas, y me atrevería a más, está asediando con fuerzas las puertas del equipo de las cuatro letras ¿que pensarán los encargados de conformar nuestro team Cuba?
Por supuesto, una cosa es Metros y otra bien distinta resulta Industriales. Muchos no llegan ni a rendir la mitad cuando ese peso de lucir la franela azul, cae sobre sus hombros. Pero resulta que a Roberto Carlos -el torpedero, no el cantante- no lo bajaron del conjunto añil por bajo rendimiento, sino producto de su lesión tan lamentable, que le tronchó lo que hubiese sido una buena temporada y lo apartó casi dos años de guantes, bates y pelotas.
En el poco tiempo que incursionó en las filas de los leones no lució mal. Varias jugadas quedaron en nuestra memoria, como esa en la que fotógrafos asistentes al estadio supieron capturarlo completamente suspendido en el aire. Al bate no fue menos, haciendo su trabajo a la hora oportuna.
Aunque que unas cuantas jugadas y unas buenas conexiones en el momento de la verdad no definen si un pelotero es bueno o no, esas fueron las credenciales presentadas por él al iniciarse esta Serie ¡Y que Serie! Con guante en mano tan solo ha cometido cinco pifias, menos que algunos torpederos que ya han incursionado en el equipo grande, como los mencionados Arruebarruena, el avileño Yorbis Borroto y el villaclareño Aledmis Díaz.
Madero en ristre se encuentra entre los 10 primeros en siete de los casilleros ofensivos más importantes. Entre ellos destacan el de indiscutibles (segundo con 71) y en promedio de bateo (quinto con 376).
Sin parcialismo, ni por su parte ni por la mía, Roberto Carlos Ramírez se ha robado aplausos tanto de seguidores como de contrarios, y eso no lo logra todo el mundo.
De momento ya tiene los dos pies en el Juego de las Estrellas y uno en el Cuba, de nuevo, veremos que piensan los encargados. Yo me limito a lanzar una pregunta al aire ¿podrá ser el nuevo "Mago" del campo corto? Ustedes tienen la última palabra.
Foto: Yamil Lage/Cubadebate
Foto: Yamil Lage/Cubadebate
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Foto: Yamil Lage/Cubadebate
Foto: Yamil Lage/Cubadebate
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Foto: Yamil Lage/Cubadebate
Foto: Yamil Lage/Cubadebate
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