Por: Jorge Camarero Leiva
¿Te enteraste?, gritó aquel con su cara sucia. ¿Dónde es?, preguntó la otra, descalza y con un sueño en cada mano Y lo que sobrevino, como siempre en estos casos, fue un bullicio que despertó hasta a los «indespertables». Y hubo rostros de cake y cuentos de payasos, y hasta alguna lagrimita de desconcierto.
Festejarles un cumpleaños a estos «locos bajitos» es tal vez una de las mayores felicidades que podemos darnos. Con ellos, que «solo saben querer», siempre parece que está amaneciendo. Ahí los dejo con estas fotos y ¡¡¡¡¡me voy, que ya van a romper la piñata!!!!!
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva
Fotos: Jorge Camarero Leiva