Marxlenin Pérez Valdés: Bienvenidos, estamos en El Siglo de Fidel, una serie para recordar y homenajear al Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz, o sencillamente, a Fidel. Mi nombre es Marxlenin Pérez y hoy voy a conversar con la escritora, investigadora, periodista Katiuska Blanco, aquí desde la sede de la Unión de Periodistas de Cuba.
Entre los orígenes está Birán, indiscutiblemente. Quisiera preguntarle: ¿qué hay de Birán en Fidel? y ¿cómo podemos hablar del Fidel niño?, parece increíble, ¿no? Fidel fue niño y Fidel fue joven.
Katiuska Blanco: Hace muchos años, el periodista Guillermo Cabrera Álvarez me sugería aproximarme y contar la historia de Birán para conocer las claves del hombre Fidel Castro Ruz. Es decir, ahí están los patrones, las conductas iniciales desde el punto de vista de la virtud, la moral, la sensibilidad hacia el otro.
Después viene la academia, como digo yo, viene la ilustración, los colegios religiosos, la universidad; pero hay algo que es lo vivencial y lo próximo en términos de experiencia vivida que tiene muchas facetas en Birán. Tiene la faceta de la naturaleza que lo rodea, tiene la vida familiar de la casa grande, que siempre digo que es una casa particularmente especial; porque dio lugar a dos figuras históricas trascendentes para Cuba y el mundo, dio lugar a Fidel y a Raúl. Y por otro lado están también el paisaje, de lo que yo llamo el paisaje humano, las relaciones y los vínculos que tuvo con las personas.
Está también el conocimiento profundo de las relaciones productivas de la principal industria económica del país, que era la industria azucarera. Su papá, Ángel Castro, era colono cañero que tiraba cañas, como se decía, para el central Miranda, que era de propiedad extranjera. Así como también lo rodeaban en ese entorno, las compañías norteamericanas propietarias, principalmente de los latifundios, pero también de las fábricas de azúcar. Cuando era un adolescente, cuando tenía unos 14 años, se propuso hacer campaña política por el hermano.
Marxlenin Pérez Valdés: ¿De cuál hermano?
Katiuska Blanco: Uno de los hermanos de la primera esposa del papá de Fidel. El problema es que él había logrado convencer a una gran cantidad de personas para que votaran por la opción de esta persona. Sin embargo, la que se impone por la fuerza a plan de machete y con la presencia de la guardia rural es la opción de los que votaban por Batista. Entonces, a pesar de que él es muy joven, empieza a tener una idea de lo que es el atropello, el abuso. En el campo de la política, sabe que en la política ya no basta la campaña, no basta tener la verdad o la razón de tu parte; sino que todo se dirime al final por trampa o por la fuerza, por intereses. En esa época, por ejemplo, en su casa había una crítica muy grande a los funcionarios del Estado y también a los periodistas, porque ello implicaba gasto de dinero.
La mamá de Fidel era muy crítica, porque él sabía que las influencias también valían en el campo de la política y de la prensa. Entonces, en su sensibilidad tiene un registro también muy particular de lo que le rodea. Por ejemplo, cuando él visitaba Marcané, se percata de cómo la comunidad de los que trabajan o administran el central azucarero son una especie de Bantustán o son una especie de Apartheid en relación con los campesinos, con los haitianos. La experiencia de conocer a los braceros haitianos también lo marca de una manera muy particular. Por ejemplo, hay otras cuestiones que son relacionadas también hasta con las circunstancias de la época, de los caminos, el tiempo. Para los pobladores de Santiago de Cuba, de la provincia de Oriente, era mucho más próxima en todos los sentidos Puerto Príncipe, en Haití, o Santiago de los Caballeros, o lo que ellos reconocían como Santo Domingo, que no le decían Dominicana, no le decían República Dominicana. O, por ejemplo, tenían una cercanía muy frecuente con ámbitos que las coletas conectaban, como era los puertos del Caribe y de regiones incluso o ciudades de Sudamérica, como era, Maracaibo o Veracruz. Eran lugares que para ellos eran más próximos que la capital de Cuba. De ahí viene también que a lo largo del tiempo Fidel prepondera tanto, de alguna manera, y se aproxima tanto y reconoce tanto, la revolución de los haitianos, precisamente por esas cercanías.
Luego, para criticar lo que sería la discriminación por origen nacional. Él tiene registrado en la memoria las veces que fue con el cónsul de Haití a la Alameda a despedir a los haitianos que los repatriaban forzosamente hacia sus lugares de origen debido a una ley de nacionalización del trabajo que se había hecho para ayudar a los cubanos, en relación con los descendientes de los españoles y que, sin embargo, se utilizó en la práctica, es decir, tenía un origen justo la ley, pero se utiliza en definitiva para expulsar a braceros jamaiquinos y sobre todo haitianos de Cuba.
A pesar de que su familia había acumulado cierta cantidad de recursos y se podía decir que era una familia acomodada él no era heredero de aristócratas, él era nieto de labriegos de Galicia y de personas muy humildes de Pinal del Río. Entonces, él siempre reivindicaba su condición de nieto de personas muy humildes que no prevaleció por encima de la relación económica o de la situación económica que había en la casa. Por otro lado, él habla de que su familia además vivía muy aislada, no tenían contacto con otros hacendados, con otros terratenientes, lo que habría hecho que ellos asistieran a fiestas y a encuentros de personas de esas posibilidades económicas que los vínculos de ellos siempre habían sido con los trabajadores de la finca, con los haitianos, con los braceros, con las personas que trabajaban en las cercanías. Siempre digo que el Chan Chán es la geografía de Fidel, porque Marcané estaba muy próximo a Birán, a ocho kilómetros más o menos, por el viejo camino que ya no existe. Entonces, Alto Cedro también es el lugar por donde Fidel sale. Yo digo: por ahí es que sale Fidel al mundo, porque por la estación de Alto Cedro es que Fidel sale a estudiar al colegio de Belén. Todas estas cuestiones que dicen que se ubica en un momento dado en su vida al lado de las personas humildes, de las personas sencillas, de las personas trabajadoras, es algo vital que lo lleva a él al camino de la Revolución.
Hay otro aspecto que es influyente pero que en ese sentido se da después. Uno, el hambre física, el hambre espiritual que vivió en Santiago de Cuba, que lo coloca en el lugar de los que no tienen para llevarse un bocado.
Marxlenin Pérez Valdés: Creo que sería bueno decir, ¿qué hacía en Santiago de Cuba Fidel?
Katiuska Blanco: Sí, sí, lo llevan a estudiar, aunque al final, al principio no estudia nada. Y primero pasa hambre física por una cuestión de ahorros excesivos de la maestra, de un dinero que sus padres enviaban a Santiago de Cuba. Llegaba de una casa que estaba muy próxima a la Alameda, una cantinita para cinco personas pero que debía servir también de almuerzo y comida. Ahí él decía que la comida se le había convertido en algo maravilloso, en lo que él siempre estaba pensando. Él no sabía que estaba pasando hambre, pero la experiencia queda registrada en la memoria y queda en el lugar sensorial, pudiéramos decir, que te dice qué sufrimientos viven las personas que no tienen qué llevarse a la boca de alimento.
Hay otra cuestión que es ya cuando él empieza a percibir las diferencias, pudiéramos decir un poco de clase, no las vive a favor de él, que era hijo del hacendado, sino que las vive en contra. Porque como participa o va a estudiar a colegios de personas que tienen un rango que sí es aristocrático, que sí está en la cuerda o en el registro de las personas que tienen una cultura excluyente hacia los demás, él es de los que son excluidos.
Si la madre era la que acogía, la que abrigaba, la que estaba pendiente de la alimentación, sin embargo, el padre era el que adquiría la vestimenta en las tiendas en Santiago de Cuba. El padre era el que tenía un sentido, pudiéramos decir, de la historia, el que siempre estaba tratando de interpretar los acontecimientos políticos que estremecían la época de ese tiempo. La madre es una persona… --yo decía en Todo el tiempo de los cedros-- que era como un vendaval, pero era una mujer tan audaz que además protegía. Por ejemplo, un día la guardia rural fue a abusar de unos haitianos y ella se colocó en medio para que no le dispararan a un haitiano de Birán.
Todas estas cuestiones que tienen que ver con la sensibilidad las veía en su mamá, pero también las veía en el padre, que se sentaba antes del fin de año en los corredores exteriores de la casa, como él decía, a repartir, a tener en cuenta que los trabajadores tuvieran, que pasaran una feliz jornada de fin de año y comienzo de año nuevo. Por ejemplo, él decía que cuando su mamá venía a regañar a los hijos por algo o por alguna cosa ellos se refugiaban detrás del sillón del padre, porque detrás de esa autoridad no había quien les diera, accediera a ellos. Es una familia que creció en el respeto a preceptos morales, que conforman una personalidad en la que la virtud es el eje principal, es decir, la ética, no robar, no mentir, ser honesto, no abusar, no atropellar, rebelarse contra una injusticia como lo hacía Lina, solidarizarse como lo hacía el padre. Eran cosas que estuvieron luego en el ADN de la figura histórica y política de dimensión universal que es Fidel.
Marxlenin Pérez Valdés: Vamos a dar un gran salto porque podríamos estar conversando largo con toda la información que usted tiene de tantos años dedicado a la investigación, el privilegio que tuvo de poderle hacerle preguntas a Fidel. Quiero que saltemos entonces a la universidad, a la etapa de Fidel en la universidad, porque sin duda este es un momento decisivo en la vida de Fidel y es ese espacio donde él mismo confiesa que es donde se hizo revolucionario. Quisiera, Katiuska, que nos dijeras qué representó la Universidad de La Habana para Fidel en esta carrera de Derecho que él estudió, esos años alrededor de 1945 con todo lo que estaba sucediendo en Cuba, en la historia de nuestro país. ¿Por qué se hizo revolucionario Fidel en la universidad? ¿Qué paso ahí?
Katiuska Blanco: Primero que todo habría que partir de que él dice, él reconoce, que era como una especie de analfabeta político cuando llega a la universidad, pero yo creo que se está refiriendo sobre todo al conocimiento de las leyes que regulan, marcan el desarrollo de la historia y de la sociedad; es decir, a lo interno de las sociedades. Cuando se le revelan determinadas verdades a partir de la palpitante realidad vivida en El manifiesto comunista, lo lee en los años de la universidad, pero antes de eso, Fidel había tenido una especie de inclinación hacia el conocimiento de los conflictos bélicos que estremecían el mundo. Todo esto precede a la universidad y además precede un hecho singular que es que cuando Fidel va a entrar en la universidad, está de vacaciones en Santiago y conoce la noticia del lanzamiento de las bombas en Hiroshima y Nagasaki. Él recuerda siempre ese momento como un momento de estremecimiento que lo coloca de frente al imperialismo; pero también lo coloca de frente a la parte más oscura de la historia, pudiéramos decir, y de la deshumanización a la que se puede llegar en la humanidad. Y así, con esa noticia es que él entra a la universidad.
En la universidad comienza a leer, ya había comenzado a leer en el preuniversitario, en lo que era entonces el bachillerato, había comenzado a leer a Martí y a Simón Bolívar, pero también había comenzado a leer y a estudiar a los revolucionarios franceses. Fíjate que Fidel dice, después, muchos años después, que si no hubiera nacido en Cuba, que Cuba primero, pero que si no hubiera nacido en Cuba, ¿en qué país le habría gustado nacer? Dice, en Francia. Y las personas se asombran, y él dice, porque es que Francia es el país de las revoluciones y de los revolucionarios, son los que inspiran después también a Marx, a Engels, a Lenin.
Marxlenin Pérez Valdés: Claro, la famosa frase: “Alemania hizo para el pensamiento lo que Francia para la acción”, y Fidel ya está al tanto de eso.
Katiuska Blanco: Exacto, lo que Francia hace para la acción. Entonces ahí Fidel empieza la universidad leyendo. Él dice que se encaramaba en los bancos de la plaza, entonces Plaza Cadenas, a discursar creyendo que era Danton, o que era Marat, o que era Robespierre, porque estaba imbuido de todo eso; y claro, la universidad trae toda una herencia. En la universidad, está, como dice Retamar: “la modernidad”. Pudiéramos decir, en términos políticos, está toda la herencia heroica de lucha de la universidad, pero también una conciencia de que el destino del país no se define en las aulas universitarias; sino fuera de los muros de la universidad. Ahí es donde empiezan los activismos de Fidel: en la universidad. Empieza a participar, no solo a estudiar más profundamente, a leerse El manifiesto comunista, a sentir que es un socialista utópico primero, luego fue un “socialista atípico”, dice él, en lo que se registra también como una especie de antidogmatismo.
Marxlenin Pérez Valdés: Empieza a vincular la teoría con la práctica, pero ¿cómo llevar eso a una práctica revolucionaria?
Katiuska Blanco: La teoría, pero también en la práctica. Cómo llevar eso a una práctica revolucionaria, y Fidel es… él dice que era como un Quijote bajo los palos y los tiros todo el tiempo, dice también que es la etapa histórica de su vida en que más altruista fue, y en que más en peligro estuvo su vida, y es cierto, hubo personas y movimientos que decidieron en un momento determinado eliminarlo físicamente, como el de Masferrer. Fue el momento de la historia que estuvo en mayor soledad, hasta un punto, para enfrentar las fuerzas de la reacción del conservadurismo, de los intereses creados. Por eso es que él dice que en la universidad se hizo martiano, socialista y revolucionario. Es decir, dice esas tres categorías, dice, “porque en esta universidad me hice martiano, me hice revolucionario y me hice socialista”.
Marxlenin Pérez Valdés: Son los tres pilares fundamentales que definen su vida en general.
Katiuska Blanco: Son los tres pilares que definen su vida. Siempre digo que es muy subversivo en las motivaciones, porque las motivaciones son las que colocan a Fidel, no con la oligarquía ni con los mínimos grupos sociales que sirven a intereses foráneos y a sí mismos; sino que es en sus luchas alguien que está por la causa de la mayoría, por la causa del pueblo.
Por otro lado, también en no tener reparos en que los pueblos tienen el derecho a la resistencia armada, a la insurgencia con las armas en la mano, y lo reivindica en el alegato La Historia me Absolverá, desde el derecho burgués, pero, ya sabemos que Fidel sobrepasó y amplió mucho el derecho desde su propio ejercicio como abogado que también fue, de las causas de los humildes a lo largo de toda su vida.
Marxlenin Pérez Valdés: Aprovechando que ya habla del Moncada y de La historia me absolverá, yo quería también que diéramos ese salto; porque todo esto como usted nos venía diciendo, Katiuska, se está dando en su etapa universitaria, y en esa etapa es donde conoce a su primera esposa, Mirta, donde por esos años ya incluso, tiene un hijo, Fidelito, y a veces, me pongo a pensar cómo podía combinarse en la cabeza de Fidel, lidiar con la vida personal, con una familia que recién estaba construyendo, con toda la obra de un militante activo, subversivo, que está tratando de transformar su realidad con sus contemporáneos. Esa planificación del asalto al Cuartel Moncada, ya sabemos cómo suceden esos hechos y después la etapa de la cárcel.
¿Cómo influye todo esto en la vida de Fidel? ¿Cómo participa la propia Mirta? ¿Cómo participa además Lina, que tuvo un gran protagonismo en toda la etapa de la cárcel? ¿Cómo lo marcan todos estos hechos, acontecimientos? ¿Cómo Fidel lidia con todo eso?
Katiuska Blanco: Lo primero es que Fidel se casa, tiene la novia y se matrimonia en 1948, a finales de 1948. Había vivido en ese mismo año el Bogotazo. Está de regreso de la experiencia en la que, más allá de los libros, conoció lo que es un estallido social, una revolución de alguna manera. Un ámbito de convulso estremecimiento, donde aprendió lecciones para la revolución futura, donde se percató o se dio cuenta de que en medio de la revolución había que lograr la justicia para que no existiera la venganza. Además, en que no se debía dejar que se desbocaran los sentimientos, que había que aplicar el derecho… Por eso, durante muchos años, Fidel dice que la Revolución Cubana es la revolución más limpia, más pura… porque no llegó a sentimientos, pudiéramos decir, de saquear, de maltratar…
Marxlenin Pérez Valdés: De odio, incluso contra los propios batistianos en aquellos días de apoteosis en el triunfo de la Revolución.
Katiuska Blanco: Exacto, todos fueron juzgados legalmente, con la aplicación del derecho, con respeto.
Marxlenin Pérez: Los trataron bien, incluso hay muchas imágenes de las (revistas) Bohemia de la época, donde el propio pueblo le está pasando por arriba la mano a los mismos policías.
Katiuska Blanco: Había también una distinción que Fidel fue haciendo a lo largo del tiempo para preparar a la población. Había una distinción entre los que eran militares de academia, entre los que eran miembros tradicionales del ejército porque habían estudiado para el ejército, entre los que eran miembros de un cuerpo y los que eran esbirros, los que eran asesinos y criminales.
Marxlenin Pérez Valdés: Y que el pueblo también los tenía identificados.
Katiuska Blanco: Toda esta preparación Fidel la hace antes de la Revolución, teniendo en cuenta la experiencia que vivió en el Bogotazo. Porque él se había anotado para ir a la expedición de Cayo Confites a luchar, pero esa se frustró. Pero ya en el Bogotazo, él sí tiene una participación protagónica, de alguna manera, en los hechos de solidarizarse con la causa del pueblo colombiano, y en un momento determinado, incluso, él se dice a sí mismo, “¿qué hago yo aquí?” Cada vez que Buena Fe canta esa canción, yo me acuerdo de Fidel, porque esa expresión de, ¿qué hago aquí?, de pensar un poco en medio de un torbellino: ¿quién soy?, ¿con quién me defino?
La conclusión de Fidel es que el pueblo es el mismo en todas partes y que merece su sacrificio donde quiera. Por eso Fidel se va y participa de todos los hechos de una manera muy activa. Al regreso de esa convulsión, pudiéramos decir, es que Fidel regresa a la universidad, se casa con Mirta, sin abandonar las luchas de la universidad, sin dejar de participar. Él se concentra en los estudios y casi, creo que vence casi 50 asignaturas en un período muy breve. Yo pienso que fue armónico, ella lo apoyó muchísimo, tanto en lo personal, lo acompañó, vivió una vida espartana junto a él, en una etapa difícil en que él estaba preparando el Moncada. Ella tuvo una participación y un valor en lo que hizo en esa etapa de lucha, luego la familia lo apoyó. Hay una carta de Fidel donde dice: hoy estuvo mi mamá, cuando estaba ya en el presidio después del Moncada, dice, hoy vino mi mamá acompañada por Agustinita, que es su hermana más pequeña, de los Castro Ruz. Pienso que la familia siempre fue un soporte, que la familia se radicalizó con la conducción de él. Él fue el que le puso en la mano libros de marxismo y leninismo a Raúl. Los primeros libros que lee Raúl de doctrina y de teoría marxista y leninista, se los entrega Fidel.
Ramón lo apoyó en la búsqueda de armas antes del Moncada, sin mucha consciencia de lo que estaba haciendo. Fidel fue muy discreto, pero lo apoyaba. La mamá siempre fue un puntal para ellos, los padres siempre trataron de apartarlo de los estremecimientos sociales, incluso cuando va al Bogotazo, es a través de una solicitud del pasaporte, la hace Don Ángel para su hijo Fidel Castro Ruz. Al final ellos terminaron dándose cuenta que la historia le había crecido en la casa y se enorgullecían de Fidel. Incluso el papá cuentan, que cuando ya Fidel estaba en México y Raúl, esperaba todo el tiempo oyendo las noticias de la radio; porque él conocía muy bien a Fidel y sabía que cuando Fidel prometía algo lo cumplía y sabía que estaba llegando el final de 1956 y que Fidel iba a cumplir su palabra de “ser libres o mártires” ese mismo año.
Marxlenin Pérez Valdés: Katiuska, ha hablado de grandes hitos de la historia de nuestro país, de la historia de la Revolución, y que todos atraviesan a Fidel, o Fidel los atraviesa a todos. Hablamos del Moncada, mencionaba el ´56, lo que significa el desembarco del Granma y llegamos entonces a 1959, que es el último momento de esta conversación; pero yo le propongo… Cuando veníamos para acá vimos un cartel hermoso, además, muy simbólico de la historia de nuestro país, la historia más reciente, ¿qué tal si nos vamos a ese cartel y terminamos esta conversación allí?
Katiuska Blanco: ¡Claro!
Marxlenin Pérez Valdés: Vamos a terminar la entrevista en este maravilloso cartel que nosotras vimos cuando íbamos subiendo para acá y que me parece que encierra con todo simbolismo que tiene conversar sobre Fidel y llegar a 1959 la etapa del triunfo de la Revolución.
Es un cambio en la vida nacional pero también es un cambio para Fidel, y de Fidel se habla generalmente como, el militar, político, presidente, Secretario del Partido Comunista, pero muy pocas veces se habla de la vida de Fidel, del Fidel ser humano, del Fidel detrás del uniforme verde olivo, incluso de ese Fidel que fue muy cuidadoso de su vida privada. Yo quisiera, para terminar, preguntarle, ¿con qué se queda Katiuska de ese Fidel no mito? Aunque hay mitos buenos y mitos malos también sobre Fidel, pero ¿qué se quedó Katiuska de esas tantas horas conversando con Fidel?
Katiuska Blanco: Con su humanidad y su carácter subversivo de análisis de los acontecimientos de la historia, pero también de la voluntad y determinación con que determinó transformarlas con las armas en la mano.
Marxlenin Pérez Valdés: Katiuska, yo sé que usted está siendo modesta porque participó bastante en la vida de Fidel como investigadora, periodista, como escritora, curiosa de indagar y conocer más de Fidel. Si usted tuviera que traducirle Fidel a los más jóvenes ¿cómo lo presentaría?
Katiuska Blanco: Como un ser natural, como alguien que a la manera de José Martí decía: “que había hombres que les gustaba beber agua de cascada y tener techos de hojas”. Un hombre sencillo, un hombre virtuoso, un hombre volcado a hacer el bien, el bien a la manera martiana: a los demás. Y hacerlo, de la manera más radical y más valiente también, que era luchando con las armas en la mano y después interpretando las numerosas variables que dilucidar para hacer una revolución y hacerla vencer.
Marxlenin Pérez Valdés: Le agradezco mucho, y con este último mensaje de Katiuska para los jóvenes y para todos sobre Fidel --de un Fidel combativo, de un Fidel rebelde, de un Fidel verde olivo, un Fidel revolucionario-- nos despedimos hasta un próximo encuentro en El Siglo de Fidel. Recuerde que son 100 años de lucha, 100 años de historia, porque estamos justamente en el siglo de Fidel.
Transcripción: Anaylet Rodríguez Espinosa y Yanet Muñoz Hernández/ IDEAS Multimedios.