Con presencia desde Artemisa hasta Santiago de Cuba, la Empresa de Fibrocemento Perdurit se consolida como un actor clave en la producción de materiales para la construcción, la agricultura y los envases especializados.
Tanques de fibrocemento, morteros cola, poliestireno expandido, cajas para exportar alimentos, semilleros tecnificados y tejas para el tabaco. La Empresa de Fibrocemento Perdurit produce todo eso y más, desde Santiago de Cuba hasta Artemisa.
Su directora, Nurianar Speck García, explica cómo los encadenamientos con actores estatales y privados potencian su crecimiento, por qué sus productos sustituyen importaciones estratégicas y cuál es el potencial real de la empresa para triplicar volúmenes cuando se consoliden nuevos suministros de materias primas.
Con décadas de experiencia en la fabricación de tanques, tejas y soluciones para el almacenamiento de agua, esta empresa estatal socialista ha sabido leer los tiempos y diversificar su portafolio hacia productos de alta demanda en la construcción eficiente, la agricultura y los envases para la exportación de alimentos.
Los tanques de fibrocemento constituyen una solución histórica y de alta demanda para el almacenamiento de agua.
Sin embargo, como ocurre con buena parte de la industria nacional en los últimos años, su ritmo productivo no está dado por la demanda —que existe y es elevada— ni por la capacidad instalada —que en varias líneas permanece ociosa—, sino por un factor más elemental: la disponibilidad de materias primas, especialmente el cemento, los aglomerantes, los aditivos y los polímeros. Y también, como precisa , por el nivel de combustible y energía que permita alcanzar buenos niveles en la cadena de suministros.
Las cinco UEB que dan vida a Perdurit
Perdurit ha desplegado sus operaciones en múltiples territorios para aprovechar capacidades locales y acercar los productos a las demandas regionales.
En Santiago de Cuba, la UEB homónima mantiene viva la tradición de los tanques de fibrocemento, solución predilecta para el almacenamiento de agua en viviendas, escuelas, hospitales y entidades productivas. Es un producto con mercado asegurado, cuya demanda supera con creces lo que hoy se produce, precisamente por el potencial de crecimiento que atesora la planta.
Elementos de poliestireno expandido, falsos techos y bovedillas producidos en la UEB de Artemisa. Estas soluciones aportan ligereza y aislamiento térmico a las obras y sustituyen importaciones estratégicas.
En Artemisa, la innovación toma forma a través de elementos de poliestireno expandido (poliespuma). Falsos techos, polibloques y bovedillas fabricados allí aportan ligereza, aislamiento térmico y confort acústico a las construcciones cubanas. Son materiales que antes había que importar y que hoy salen de una industria nacional competitiva.
En Sancti Spíritus y en la propia Artemisa operan las líneas de morteros cola. No es un producto menor: el mortero cola de Perdurit tiene alta adherencia y rendimiento, y es utilizado por empresas constructoras y por formas de gestión no estatal que levantan viviendas y obras civiles.
Por su parte, en Camagüey, la UEB Tejas Infinitas ha diversificado el portafolio hacia el cartón técnico y derivados, ganando espacio en el mercado de envases y embalajes.
“La capacidad instalada se utiliza de forma variable según la disponibilidad de insumos —explica Nurianar Speck García—, pero Perdurit ha optimizado sus procesos para mantener el equilibrio entre la demanda y la producción real”. Esa optimización es resultado de una gestión inteligente y de un equipo técnico que no se detiene.
Sustitución de importaciones: un portafolio que ahorra divisas al país
Una de las líneas estratégicas que con más fuerza ha impulsado Perdurit en los últimos años es la sustitución de importaciones. En un país que históricamente ha destinado millones de dólares a la compra de materiales de construcción, morteros, aislantes y envases especializados, la producción nacional de estos bienes representa un ahorro sensible de divisas y una reducción de los plazos de suministro.
Cada peso que Cuba deja de gastar en importar un producto que puede fabricar en la Isla es un recurso liberado para otras necesidades. Perdurit lo sabe y su portafolio está lleno de ejemplos.
“En el sector de la construcción —enumera la directora— destacan el mortero cola y los elementos de poliestireno expandido: falsos techos, polibloques y bovedillas, que reducen peso estructural y mejoran el aislamiento”. Todo eso antes se compraba fuera. Hoy se produce en Artemisa y Sancti Spíritus.
Para la agricultura, la empresa fabrica semilleros tecnificados, diseñados para optimizar la germinación en viveros. Es un producto pensado para el productor eficiente, el que necesita que cada semilla cuente.
Cajas de poliestireno de alta densidad fabricadas bajo estándares internacionales de inocuidad y resistencia térmica, destinadas a proteger los alimentos frescos de exportación.
Y en el ámbito alimentario, la empresa dio un paso de gigante: produce cajas de poliestireno de alta densidad, diseñadas específicamente para cumplir estándares internacionales. ¿Para qué? Para que los alimentos frescos que Cuba exporta viajen en envases nacionales, con la trazabilidad y la calidad que exigen los mercados externos.
Esa línea, en particular, es la antesala natural de la inserción internacional de la empresa. Innovación aplicada: cómo se mejora sin perder certificación. Una de las fortalezas que más destaca Speck García, es la capacidad técnica de Perdurit para ajustar sus procesos sin sacrificar la calidad final.
En un entorno donde las características de las materias primas pueden variar, la empresa ha desarrollado una metodología propia. “Hemos modificado parámetros críticos de dosificación, tiempos de fraguado y condiciones de curado —detalla—, validados mediante rigurosos estudios de laboratorio y ensayos de control de calidad”.
El resultado es que todos los productos fabricados mantienen la certificación según las normas técnicas cubanas vigentes. “Esta capacidad de adaptación —afirma la directora— ha permitido sostener las líneas de producción sin comprometer la fiabilidad ni la durabilidad de los materiales”.
Para un cliente, eso se traduce en tranquilidad: comprar Perdurit es comprar seguro, aunque detrás haya habido un trabajo silencioso de ingeniería para ajustar fórmulas y procesos.
La fuerza de sumar actores Perdurit no trabaja sola. Ha construido una red de alianzas con otros actores económicos que fortalecen su cadena productiva.
“Colaboramos con Empresas Estatales en la cadena de producción de cajas para la exportación de alimentos —señala Nurianar Speck—, garantizando trazabilidad y calidad. También nos vinculamos con formas de gestión no estatal para la fabricación de morteros cola y elementos de poliestireno, dinamizando así el ecosistema de la construcción y fomentando la sinergia público-privada”.
¿Qué aporta cada eslabón?
La directora lo resume en una palabra: materias primas. Cemento, aditivos, polímeros, componentes estratégicos que aseguran la continuidad operativa. “Así se protege la estabilidad de la planta industrial —dice— y se evitan pérdidas económicas y laborales”.
En cuanto a los productores agrícolas, aunque los encadenamientos formales están en fase de prospección, la empresa ya mantiene relaciones comerciales activas. “Los semilleros de poliestireno y las tejas de fibroasfalto son ampliamente utilizados en el cultivo del tabaco y en instalaciones ganaderas”, explica. El paso natural será convertir esas ventas en alianzas estables, algo que ya se está gestionando.
Las tejas de fibroasfalto y otras soluciones de cubierta de la empresa tienen un impacto directo en el aseguramiento de la infraestructura ganadera y en el sector tabacalero cubano.
La empresa tiene capacidad instalada ociosa, pero eso no es un problema: es una reserva de crecimiento. La directora lo plantea como una proyección realista. “Con un aseguramiento estable del suministro de cemento y otros aglomerantes —afirma—, Perdurit proyecta triplicar la producción actual de tanques de fibrocemento en solo seis meses. En el caso de los morteros especiales (cola, porcelanato e impermeabilizante), el crecimiento podría alcanzar hasta cuatro veces su volumen actual”.
Triplicar. Cuadruplicar. Esas metas están al alcance, porque las máquinas existen, las naves están montadas y el personal está entrenado.
“Estas cifras reflejan el potencial latente de la empresa y su capacidad instalada ociosa, lista para activarse en cuanto las condiciones de abastecimiento lo permitan”, subraya Nurianar Speck.
Asimismo, añade que también se trabaja por alcanzar buenos niveles de combustible y energía, y es que el crecimiento de Perdurit no depende de un solo factor, sino de toda una logística que la empresa está preparada para gestionar.
Las cajas de poliestireno de alta densidad son la credencial exportadora de Perdurit. No se fabrican con estándares genéricos, sino con especificaciones que responden a las exigencias de los mercados internacionales de alimentos frescos: resistencia mecánica, aislamiento térmico, inocuidad. Ese producto ya está en la cadena de exportación de alimentos cubanos. Y desde allí, el salto a nuevos mercados del Caribe y Centroamérica es natural.
La empresa cuenta con certificaciones, con experiencia en envases técnicos y con una red de encadenamientos que le permite garantizar volúmenes crecientes. La estrategia es clara: consolidar el abastecimiento interno, escalar la producción y, sobre esa base, firmar contratos de exportación que posicionen el nombre de Perdurit más allá de las fronteras cubanas.
Una empresa que mira hacia adelante como Perdurit, es hoy una industria moderna, descentralizada, innovadora y aliada. Sus productos están en viviendas, tabacales, obras ganaderas y cadenas de exportación. Sustituye importaciones, ahorra divisas, genera empleo y ofrece calidad certificada.
El tema del abastecimiento de materias primas —cemento, aditivos, polímeros— no es un freno, sino el siguiente peldaño por conquistar. Cuando nuevos proveedores y aliados se sumen a su cadena de suministros, Perdurit estará lista para triplicar, cuadruplicar y seguir creciendo. Porque esa es la filosofía de esta empresa: prepararse para el futuro sin descuidar el presente.
La optimización de las fórmulas y los procesos de fraguado en laboratorio permiten a Perdurit mantener la certificación de todas sus líneas según las normas técnicas cubanas vigentes.