Raúl Castro Ruz en su 95 cumpleaños

Fidel conversa con su hermano Raúl Castro a un lado de la tribuna en el acto forma parte de la Operación Verdad, Palacio Presidencial, La Habana, 21 de enero de 1959. Foto: Sitio “Fidel Soldado de las Ideas”

El pueblo, con su sabiduría proverbial, lo llama por su nombre.  Y hoy es un refrán de San Antonio a Maisí porque Raúl es Raúl.  No hay otra definición posible. La firmeza de su carácter estuvo al frente de cuanta escaramuza planeó el enemigo para exterminar a la Revolución.  Sin embargo, modesto y leal a la vez, se puso al lado de Fidel quien tuvo el privilegio de tenerlo a su disposición siempre.  Su obra es inmensa porque recogió las banderas de los más generosos, de los más entregados a las labores de una emancipación sin tregua alguna, es decir, Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, José Martí y Antonio Maceo así como las de los héroes y heroínas que cayeron a lo largo de infinitas luchas, siendo, al mismo tiempo, quien llevara las ideas independentistas de Cuba a su más alta expresión, como un legítimo mambí, a caballo entre dos siglos.