David Raya, el jugador más valioso. Foto: AS.
Las pizarras finales de los cuatro partidos en la ida de los cuartos de final en la Champions League no dejaron retornos cómodos para sacaron ventaja fuera de casa. Tampoco quedó todo garantizado para los afortunados en vencer en patio ajeno, una virtud menos agraciada sin el valor doble de los goles.
Quizás el Arsenal, si bien solo se agarra al gol de Kai Havertz, la distancia mínima se abre cuando del otro lado de la cancha se presenta el Sporting de Lisboa. No obstante, el premio a jugador más valioso del partido lo recibió David Raya. Eso dice bien de los lusos, no tanto de los ingleses.
Los londinenses no han logrado mantener la dinámica vista encima del césped durante la primera mitad de la temporada. Claro, la lógica es irrefutable si de rechazar la perfección a lo largo de diez meses se trata. Ahora, no deben los de Arteta sufrir en demasía junto al apoyo de su público.
De avanzar los actuales líderes de la premier League, pueden quedar como los únicos de dicha competición en el entorno europeo. Tal afirmación se valida luego del evidente repaso futbolero del PSG a un Liverpool perdido desde septiembre y con las puertas abiertas para un Slot ya sin ideas.
Ni con línea de cinco, ni con Salah en el banquillo, los Reds no se encuentran dentro del rectángulo verde. La peor noticia para ellos es medirse a la mejor versión de este curso de unos parisinos comandados por el georgiano Kvarastkhelia. Ya son cuatro goles entre octavos y cuartos.
Las carreras a campo abierto o con cuanto rival se interponga del ex jugador del Nápoli resultan una maravilla para los galos, genialidad para los neutrales y pesadilla para quienes aspiran a frenarle. Le acompañó con otro balón en las redes el joven irreverente Doué.
Por su parte, la tensión se alista en Múnich después del 1-2 en Chamartín. Luis Díaz y Harry Kane llevaron el susto de algo peor para la afición Merengue, pero Kylian Mbappé logró burlar al menos una vez el muro apellidado Neuer. El portero alemán recordó a aquel nombrado en su día el mejor del mundo.
Partido abierto por los estilos de uno u otro. Las opciones de peligro se amontonaron en las hojas de estadísticas. Ambos perdonaron más de lo permitido si se tiene en cuenta la calidad de los encargados del gol. Eso sí, Olise hizo y deshizo para confirmar su ascenso en la sociedad de los cracks.
Mientras tanto, el Atlético de Madrid encarriló una eliminatoria sin la versión arrolladora de un equipo con superioridad numérica. Julián penalizó la roja a Cubarsi y Sorloth volvió a hacerle daño a los azulgranas. Ya son 7 tantos en 14 partidos. Fue el único remate a puerta de los Colchoneros en la segunda mitad. Suficiente.
A todo ello, la primera victoria en el Camp Nou de Simeone como entrenador Rojiblanco. No pudo ocurrir en mejor momento. Como dato curioso, en 2014 y 2016 el Atlético eliminó al Barcelona con la vuelta en casa. Tras la fiesta, no pararon hasta las finales de ambas campañas. Ahí lo dejo.