Gilberto Bosques en Cuba: “No fui yo, fue México” (+ Video)

Cartel promocional del filme Gilberto Bosques en Cuba

La Habana, a finales de diciembre, se convierte nuevamente en capital del cine latinoamericano. Dentro de la amplia programación del 46 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, se presenta hoy jueves 11 de diciembre en el cine Yara a las 6:00 p.m. el largometraje Gilberto Bosques en Cuba.

Su director, Miguel Díaz Reynoso —quien además es el excelentísimo señor Miguel Díaz Reynoso, embajador de México en la nación caribeña— conversa con Cubadebate sobre esta obra audiovisual que rescata la memoria de un extraordinario diplomático, clave en la historia compartida de ambos países.

Miguel Díaz Reynoso, embajador de México en Cuba. Foto: Archivo/ Cubadebate.

¿Qué lo motivó a realizar un documental sobre Gilberto Bosques en Cuba?

—Gilberto Bosques es un personaje muy importante en la relación entre México y Cuba, pero poco conocido. Se sabe de su labor en Marsella durante la Guerra Civil Española, donde salvó miles de vidas, y de su captura por los alemanes en Berlín. Sin embargo, su historia no termina ahí: fue embajador en Portugal, en Estocolmo, y finalmente en Cuba.

Esta película busca recuperar esos once años en La Habana, entre 1953 y 1964, cinco bajo Batista y seis durante la Revolución. Es una historia llena de sorpresas que investigué durante dos años.

¿Cómo se traduce en imágenes la dimensión ética y solidaria de Bosques?

—El documental se apoya en un enorme trabajo de archivo. Gracias a la colaboración de instituciones cubanas y mexicanas, y al ICAIC, pudimos acceder a documentos, fotografías y noticieros que muestran la relación de Bosques con la dirigencia revolucionaria, con intelectuales, y también los momentos difíciles que vivió en La Habana, como los tiroteos en los últimos días de Batista.

Todo esto está muy bien documentado y permite al espectador acercarse a la dimensión humana y ética de su labor.

Usted mencionó que esta es su ópera prima. ¿Cómo surgió la idea de llevar la vida de Bosques al cine?

—Mi vínculo ha sido principalmente con el periodismo. Durante años escribí para La Jornada sobre historias cubanas y fue allí donde descubrí la vida de Bosques, desconocida tanto en México como en Cuba.

A partir de esos artículos surgió la necesidad de darle forma audiovisual a esta memoria. El cine permite transmitir la fuerza de su legado: el derecho de asilo, la defensa de los perseguidos, y la solidaridad como principio diplomático.

¿Qué legado deja Gilberto Bosques en la relación entre México y Cuba?

—Bosques siempre decía: “No fui yo, fue México”. Pero lo cierto es que su figura encarna la fraternidad entre nuestros pueblos. En momentos críticos, México no abandonó a Cuba, y esa frase se convirtió en identidad compartida.

El largometraje busca recordar que detrás de esa política estuvo un hombre que supo actuar con valentía y discreción.

En video, la entrevista