Manuel Piti Fajardo Rivero: Médico y combatiente, en el 65 aniversario de su muerte

Foto: ACN.

El 29 de noviembre de 1960, hace 65 años, caía en combate enfrentado a la contrarrevolución armada en el Escambray el comandante Manuel Piti Fajardo. En su condición de jefe de las fuerzas militares en la región, destinadas a derrotar a las fuerzas contrarrevolucionarias que se habían radicado en las montañas al sur de la provincia de Las Villas para subvertir el proceso revolucionario, desestabilizar al país y favorecer una intervención extranjera lidereada por el imperialismo norteamericano, que a través de la CIA y el Pentágono comenzaba a vertebrarse; Piti Fajardo conduce un operativo militar contra un grupo contrarrevolucionario que fue interceptados próximo a Trinidad y que emprendió el rumbo hacia las alturas de Topes de Collantes. Piti fue víctima de fuego amigo en medio de la inmediatez para ejecutar el cerco y la persecución que había dispuesto el mando militar revolucionario.

Al caer en combate tenía 30 años. Nació el 8 de noviembre de 1930 en Manzanillo. Tras realizar sus estudios primarios en la Escuela José María Heredia y cursar el bachillerato, matricula la carrera de medicina en la Universidad de La Habana. Seguía el ejemplo de su ejemplar madre, que influyó decisivamente en su formación, la doctora Francisca Panchita Rivero, la primera mujer que dirigió un hospital en Cuba. Al graduarse Piti en 1955, ejerce como cirujano en el Hospital de Emergencia en La Habana y al regresar a su ciudad natal, labora en el Hospital Municipal e integra el equipo médico de la Clínica La Caridad, conducida por el doctor René Vallejo. Ambos tempranamente colaboran con el Movimiento Revolucionario 26 de julio y asisten y protegen a combatientes de la clandestinidad.

Iniciada la lucha guerrillera en la Sierra Maestra atiende a combatientes heridos. Sus acciones clandestinas, donde la Clínica La Caridad era un epicentro local, lo obligan el 24 de marzo de 1958 a incorporarse a las fuerzas guerrilleras. Junto al Doctor Vallejo crean el Hospital de Charco Azul próximo a la Comandancia de La Plata. Como médico y combatiente participa en acciones combativas en San Ramón, Jigüe, Providencia, Meriño, Las Mercedes, Cerro Pelado. Después de la victoria rebelde contra la ofensiva de verano de la dictadura, es designado con el grado de capitán, segundo jefe de la Columna 12 Simón Bolívar, que parte hacia el sur de Las Tunas, para extender las acciones hacia el oeste de la provincia de Oriente y que establece su comandancia en San Joaquín, participando en operaciones en Jobabo, Puerto Padre y otras zonas de ese territorio. Al triunfo del primero de enero de 1959, ocupa la ciudad de Las Tunas y organiza la nueva administración municipal.

En la despedida de duelo, realizada en Manzanillo el primero de diciembre de 1960, el Comandante en Jefe Fidel Castro, ante más de 60 mil compatriotas que acudieron a rendirle postrer tributo, valoró sus cualidades personales y combativas: “Más que como médico, se destacó como soldado de fila. Siempre pedía ir al combate, que se le dieran armas […] En cualquier acción o alarma ocupaba siempre la primera posición […] Nunca se sirvió de su jerarquía de médico ni de jefe ante algún compañero, en ninguna situación. Le gustaba enseñar todo lo que podía […] Era de ideas políticas muy avanzadas […] En las zonas que íbamos liberando organizaba a los obreros y campesinos […] Muy simpático, tenía buen carácter. Nunca lo vi amargado […] Se adaptó a las condiciones de vida de la guerra. Le hacia la vida grata a cualquiera”. En los primeros meses de 1959, Piti Fajardo fue ascendido a Comandante, y se desempeñó en funciones administrativas y militares. El Hospital Civil de Manzanillo y el Hospital Militar de Oriente estuvieron bajo su dirección. Ante la necesidad de defender la Revolución es designado jefe de operaciones para la captura de Manuel Beatón en la Sierra Maestra y posteriormente deberá asumir una de las tareas más hermosas encomendadas, dirigir la construcción de la Ciudad Escolar en el Caney de Las Mercedes, que el 26 de julio de 1960 estrena su primera unidad con 500 estudiantes de la montaña.
Ante al auge del bandidismo en el Escambay es designado a principios de noviembre al frente de las fuerzas militares y milicianas para combatirlas, logrando importantes capturas en tan breve periodo, hasta su caída en combate.
En sus sentidas palabras de despedida, el líder de la Revolución reafirmó las cualidades de Piti: “Hemos venido a dar sepultura a un comandante del Ejército Rebelde. Este acto tiene que ser necesariamente doloroso para todos nosotros. Primero, porque la patria pierde un hijo bueno; segundo, porque la Revolución pierde un combatiente de primera línea; y tercero, porque los que fuimos sus compañeros, y sus amigos, y sus hermanos, perdemos a un compañero, un amigo y un hermano.” Y señalaba más adelante: “El compañero Fajardo cumplió con su deber. Lo cumplió en la guerra, como médico y como soldado; lo cumplió en la paz, y en el corazón de los primeros quinientos niños de la ciudad, el nombre de Fajardo será siempre llevado con cariño. Lo cumplió como médico, como maestro y como soldado […] Te ganaste el cariño eterno de tu pueblo, de la generación presente y de las generaciones venideras[…]”

Con profunda emoción, el Comandante en Jefe valoraba el legado de Piti y el compromiso de los que seguirán su obra: “[…] nos consuela poder decirte, compañero, ¡Que la obra seguirá adelante! […] ¡Que la patria seguirá adelante, cueste lo que cueste!, ¡que la lucha seguirá cueste lo que cueste; ¡Y que los contrarrevolucionarios, los vende patrias, seguirán encontrando en lo adelante hombres, soldados como tú, combatientes como tú de la primera línea, capaces de morir como has muerto tú, por ir tú mismo al frente de tus hombres, a cumplir el deber!”

Hoy el nombre de Piti Fajardo está en el corazón de los cubanos, en los hospitales, facultades de Medicina, universidad y escuelas deportivas, CDR, cooperativas y diversos centros de trabajo, que se honran con su nombre. La Revolución sigue necesitando a hombres de la estirpe de Manuel Piti Fajardo Rivero.