Chapeando: Vulnerabilidades (+ Podcast)

Las redes estallaron de post contra la ministra de Trabajo por sus desafortunadas expresiones sobre el estado de vulnerabilidad social que vive el país. No es mentira, no es fake news -aunque por lo inaudito algunos creyeron que se habían manipulado las palabras- y, desafortunadamente, su error hizo que uno de los más importantes temas en debate en Comisiones pasara inadvertido. Hablamos de la decisión de articular respuestas a las demandas sociales, con la creación de comisiones especializadas para atender problemáticas como vivienda, salud y empleo, con plazo límite hasta septiembre. Obligatorio para todos los territorios.

En opinión de Reinier Duardo, las redes han ardido y todavía arden al punto de hacer coincidir a personas que suelen opinar desde aceras opuestas. Era lógico, dadas las desafortunadas expresiones de la ministra, tratando de explicar el concepto de los deambulantes. Porque si bien todos no son deambulantes como se define a quienes carecen de hogar y protección social, es absurdo cuando menos negar la existencia en nuestra sociedad de personas que hoy sobreviven en situaciones realmente alarmantes.

Se advierte en los comentarios en redes que hay quienes disfrutan apuntando a la insensibilidad de quienes tienen cargos decisorios, con lo cual cometen el mismo error que la ministra: no ven los esfuerzos del Gobierno por enfrentar un problema que se debe en primer lugar al bloqueo que cada día aprieta más las tuercas buscando la asfixia de la nación.

Bárbara Betancourt, por su parte, señala tres aspectos notables de ese penoso momento de la Asamblea Nacional:

1) El valor de las palabras en la exposición de un funcionario público. Sus expresiones no pueden ser, como fue el caso, opuestas a la política que describe, porque despojan de su mayor valor a la propia política.

2) Quizás para no avergonzar a la ministra, no se vio a ningún diputado rebatir sus expresiones y eso empeoró la percepción general. Los diputados representan al pueblo y les faltó respuesta en el momento preciso.

3) Algo positivo: hay una evidente atención popular a las comisiones, que antes transcurrían sin que nos enteráramos, porque todo quedaba reducido a una breve versión periodística, siendo como son, la base de lo que luego se acuerda y aprueba. Ahora se trasmite todo de forma inmediata.

Quedan por delante más resúmenes de las comisiones y las sesiones de la Asamblea en plenario y queda esta dolorosa experiencia de cómo una expresión puede enterrar el conocimiento público de un buen programa del estado cubano. Subsanar el error de la ministra, incompatible con el propósito de la política del país sobre el tema, implica ampliar la información al respecto, hacer público cada paso y garantizar que se implemente en muy corto plazo la política para proteger a la creciente población vulnerable.

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