Aún no se ha cerrado el capítulo Venezuela. Y quien dice Venezuela hoy dice Cuba y dice Nicaragua, en el lenguaje amenazante de la ultraderecha regional.
En las últimas horas Donald Trump ha invitado, por grupos separados, a varios congresistas republicanos a su residencia de Mar A Lago, se dice que para garantizarse el respaldo expedito a sus propuestas legislativa.
Pero, como era de esperarse, nada más llegar, María Elvira Salazar y Mario Díaz Balart, postearon un selfie amenazante para las tres naciones ya citadas.
Bárbara Betancourt calificó el performance de ambos personajes como algo surrealista: mientras ella se identifica como la congresista del distrito 27 y a él como el de Hialeah, ambos hablan de Cuba, Venezuela y Nicaragua, como si sus ciudadanos estuvieran sujetos a las leyes americanas. Como si ese congreso pudiera legislar sobre países ajenos.
Merecen la respuesta que dio Gustavo Petro a congresistas colombianos que le pidieron "acciones contundentes" contra Venezuela:
"No señores, las "acciones contundentes" no las debe tomar un Gobierno contra otro; la política interna de un país la determina su propio pueblo.
"Nostálgicos de las guerras y la sangre, sepan que el presidente de Colombia hace lo que la constitución ordena: la paz.
Las "acciones contundentes" de un Gobierno contra otro es lo que hemos visto en Irak, en Siria, en Libia, en Gaza, en el Líbano..."
Los problemas en América Latina los debe resolver América Latina, nuestra relación con el mundo debe ser en pie de hermandad y en pie de dignidad e igualdad.
"No me exijan que ayude a bloquear a un pueblo hermano...
"El pueblo de Venezuela libertario, soberano, ha luchado, con nosotros al lado, por libertad no por cadenas. Ese pueblo debe decidir libre, completamente libre de quienes codician petróleos, o la servidumbre de los pueblos..."
Si bien Petro no asistió a la toma de posesión de Maduro, supo detener en seco a los intervencionistas.
A propósito del tema, Reinier Duardo recordó que en el discurso ante la Asamblea Nacional, la palabra más usada por Maduro fue PAZ y que en el aeropuerto de Maiquetía, al menos por el protocolo presidencial, un gran cartel sobre la entrada principal, declara a "Venezuela territorio de paz". No obstante, grandes medios internacionales han tomado por los pelos una frase de Maduro sobre la preparación de las tres naciones para hacer frente a quienes pretendan atacarlos militarmente y la usan para inducir la idea de que los tres son países que amenazan, cuando realmente son hoy los países amenazados.
Como dijimos en el podcast anterior, no han cesado las mentiras ni las distorsiones. Sin paranoia, hay que leer muy bien cómo se mueven las matrices de opinión, cómo se trata de construir una realidad ficticia para neutralizar a la opinión pública y conducirla a interpretaciones completamente falsas.
Se puede decir que, incluso en Cuba, pero sobre todo desde otros países, en los días que antecedieron a la toma de posesión, las redes se desbordaron con mensajes de amigos preocupados porque la Revolución Bolivariana "se acababa" el 9 de enero, porque habría guerra civil, porque Venezuela sería la próxima Siria.
Cuando al filósofo e influencer venezolano Miguel Pérez Pirela le preguntaron por qué se generó tal nivel de desinformación sobre Venezuela en el exterior, que era totalmente inversa a la realidad interior, su respuesta, incluida en uno de los sonidos de este podcast fue sobre lo que él ha dado en llamar la "paraVenezuela", ese país paralelo que se ha ido construyendo a cuenta de la elevada emigración de los últimos años de sanciones y bloqueos.
Y sobre los modos en que los comunicadores bolivarianos enfrentan la andanada mediática, explicó que lo hacen estudiando a fondo: "la metodología que se encuentra detrás de la desinformación".
Honestamente, en estos días se ha visto muy renovada la comunicación desde Venezuela, con un fuerte activismo de los líderes políticos, algunos de los cuales tienen programas muy seguidos como Diosdado Cabello (Con el mazo dando), Jorge Rodríguez, Presidente de la Asamblea Nacional, quien hizo una denuncia fuerte y muy bien argumentada sobre la articulación de la ultraderecha, que merece definirse como bien periodismo de investigación, en tanto el periodismo en redes como La Iguana TV, se ha convertido en una alternativa decisiva. Ya sabemos que casi todo su gran trabajo lo tapan los grandes medios occidentales, multiplicando las mentiras articuladas, pero al interior de su país han logrado romper exitosamente la avanzada de esa guerra mediática.
La verdad es que si María Corina sólo tuvo una cuadra de seguidores y se le rompió la narrativa sobre el falso secuestro, fue gracias a las acciones de comunicación inmediatas. La gran diferencia del caso de Venezuela con Siria, es que los líderes del país árabe no salieron, no hablaron, no lideraron ni a sus fuerzas armadas y abandonaron el país. En Venezuela, por el contrario, demostraron que hay un estado sólido y un gobierno con liderazgo.
Porque lo son y porque saben hacerlo saber, ni los expresidentes impresentables acompañaron al desconocido Edmundo González que Washington eligió para Presidente de Venezuela, ni María Corina tuvo pueblo para impedir la asunción de Maduro.
Ellos sin dudas tienen una base que, más que por ellos, vota como reacción a la situación que ha vivido el país en la última década por los bloqueos y medidas coercitivas unilaterales. Pero en las últimas horas se ha demostrado que no tienen pueblo.
Trajimos de nuevo el tema porque, como dijo el Presidente cubano en la Asamblea Nacional, esa es una asignatura que seguimos desaprobando en Cuba, aunque resulta un asunto de Seguridad Nacional. Cuba sigue estando en el colimador del enemigo y la primera batalla a ganar se desarrolla en el campo de la comunicación. Porque en el mundo de hoy todo se cuenta al revés si no damos primero nuestra versión. Despedimos con otras palabras de Pérez Pirela que son la triste verdad del mundo de nuestros días: lo que el influencer llama "cara'etablismo", es decir la cara de tabla con que algunos insisten en repetir mentiras tras mentiras, sin sonrojarse. Seguiremos Chapeando.