Chapeando: El Taiger (+ Podcast)

Hasta en el abominable mundo de los odiadores en línea, es difícil encontrar a alguien que coincida en todo o en parte con las expresiones de Alexander Otaola sobre El Taiger, mientras el conocido repartero cubano se debate entre la vida y la muerte y miles de jóvenes se reúnen en vigilia, pidiendo que sobreviva a un disparo en la cabeza.

Cuando una creía que había visto y oído todo lo que le irrita ver y oír en una persona que llaman influencer, el rey de los odiadores del Sur de la Florida se lanza a despotricar, una y otra vez, contra el resto del mundo, hasta provocar reacciones muy fuertes, incluso entre sus émulos, los odiadores más agresivos del circuito miamero, comenta Bárbara Betancourt.

La verdad es que parece un sin sentido que alguien que pretende ganar audiencias, se ponga a hacer sus necesidades frente al ventilador, para terminar ganando más ataques y burlas que cuando perdió las elecciones para alcalde. Bueno, en realidad no es la primera vez que juega a estar en contra de todo y de todos. Es una técnica muy usada por los llamados haters u odiadores en redes. Hay que estar en contra de lo que sea para que otros te respondan y sus seguidores vayan tras de ti. No importa de qué hablen, lo que importa es que hablen. Y después de la bochornosa derrota de aquel slogan suyo de "ganar ganar", parece que sólo le queda ponerse contra todos para que todos muevan el cadáver de lo que fue.

Sin negar que esa sea la estrategia para llamar la atención, Reinier Duardo considera que hay otra razón bastante fuerte y muy inmediata en el tiempo: la detención hace unos días de quien fuera su jefe de campaña y según se dice también su pareja sentimental, Andy Santana Zamora, por delito de pedofilia.
Como reacción, el personaje ha estado escandalizando y ofendiendo a diestra y siniestra al reggaetonero herido de bala y a sus seguidores donde quiera que estén.

El odiador de los odiadores debe estar realmente muy preocupado y ocupado en tratar de distraer a la opinión pública y a todos cuantos puedan apuntar a lo que sucede en el Rancho. No olvidar cuán caldeado está el ambiente en todo los Estados Unidos por el escándalo de Sean Diddy Combs y las 120 acusaciones que enfrenta por abuso sexual que incluyen delitos de pedofilia.

Otaola ha salido a defenderse diciendo que no tiene nada que ver con sus trabajadores, que no sabía nada y que tampoco tiene antecedentes por ese delito en Cuba, como afirman algunos y que las pruebas las mandó a buscar a Cuba. Resulta que ahora quiere que lo salve la Cuba para la que no ha dejado de pedir asfixia en los últimos años.

En los últimos días y horas y a propósito de ambos temas: la gravedad del Taiger y las acusaciones a Otaola, en las plataformas de los odiadores se han podido oír las peores ofensas, insultos, las palabras más groseras y denigrantes. Pero también estamos asistiendo a una muestra del verdadero lugar que ocupan estas personas entre los cubanos, a uno y otro lado del Estrecho de la Florida.

Puede gustarnos más o menos el tipo de música que hace El Taiger, pero no hay dudas de que su trabajo conecta con la psicología popular. Sus estribillos han salido o entrado al habla de los cubanos, como ha pasado siempre con la música popular.

Otaola, por su parte, representa a los poderosos grupos de ultraderecha, que desprecian profundamente todo lo popular. Han quedado expuestos ellos y él. Exactamente igual que cuando se fueron a la Casa Blanca a pedir asfixia para los que vivimos en Cuba, en medio del peor momento de la pandemia y aún insisten en ello. Y estoy segura de que ni siquiera meditan mucho en lo que dicen: cobran por decir lo que les dicta esa mafia a la que le debemos todos los nudos que atan el bloqueo. Seguiremos Chapeando.

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