Foto: TVC
Durante décadas el gobierno de EE. UU. ha probado en nuestro país las sanciones económicas más creativas que puedan salir del pentágono, y aún más creativos han sido los métodos para camuflar lo innegable.
Cambiarle el nombre o ignorar la situación no disminuye los daños que Cuba ha denunciado y tendremos que seguir denunciando porque la única arma que tenemos contra la injusticia es nuestra voz y la verdad.