Foto: Tomada de Genuino Cloud.
Voy a contar lo que me sucedió hace unos días. Soy cliente habitual de la dulcería Doña Alicia, y lo más irónico es que en este sitio se publicó un publirreportaje de este negocio, donde se elogiaba su funcionamiento y el uso de las pasarelas de pago, pero cuando fui a adquirir mis productos, el código QR visible era para transferencia, y solo por Transfermóvil. EnZona no se podía usar, no había esa opción.
Cuando le exigí a la dependienta, me pasó el código QR, que al final nunca funcionó para el pago en línea.
Me molesta la hipocresía de cómo los jefes del negocio dicen una cosa y funciona de otra. Todo eso da pie a cosas como evasión de impuestos. Nada, ¿que esta sociedad nunca se va a curar?