Las fuerzas oscuras de la política de Estados Unidos contra Cuba, han vuelto, un año después, con el cuento de supuestas bases chinas de espionaje electrónico en territorio cubano.
En esta nueva versión también reaparece, como fuente primaria, The Wall Street Journal, el periódico favorito de John Bolton, aquel que lo usó para lanzar desde sus páginas, la mentira de las armas biológicas en Cuba, lo que hizo irresponsablemente desde el poderoso cargo que tenía en el gobierno de W. Bush.
Hasta que Jimmy Carter vino a Cuba invitado por Fidel y juntos recorrieron el CIGB y otras instituciones donde supuestamente se producían tales armas. Ahora repiten la falsedad de las bases chinas con falsas pruebas, valga la redundancia. Y salen todos a decir lo mismo, como si fuera una contraseña: Esta es la noticia del día.
Entonces ponen fotos de un campo con fuerte movimiento de tierra (quizás campos para paneles solares) y dicen que las tomaron los satélites, luego que aviones de reconocimiento.
Como ya hemos visto tantas veces, ellos escogen la publicación que sirve a sus propósitos, les mandan las supuestas revelaciones y cuando salen, el mismo que se las mandó, cita el periódico como prueba.
Es el método Bolton reciclado. Se emplea un diario de cierto alcance, aunque cada vez más oscura credibilidad como WSJ, que siempre aporta el texto que necesitan citar los que armen el bulo. Tanto es así que ahora mismo han publicado que la supuesta investigación que hizo un Instituto de estudios estratégicos o algo así se basó en lo que el propio medio dijo hace un año.
Quienes echan a rodar la bola le garantizan difusión. Nada difícil en un contexto de confrontación de Estados Unidos con países como China que les han tomado la delantera en la economía y en todo lo demás, por supuesto.
Más claro ni el agua. Faltaba alguien por decir con todas las letras hacia dónde se encamina la mentira y en este podcast puede escucharse: el plan es amenazar, convocar a la guerra, estimular a los demócratas a que ejecuten la política de los republicanos: que nos hagan la guerra y cuando fracasen, que carguen con el descrédito. Remember Girón.
Tanto Bárbara Betancourt como Reinier Duardo, coinciden en que es peligroso el momento, cuando compiten por la presidencia dos personas sin prestigio alguno, que ni un debate serio e interesante pudieron sostener.
Es ese contexto que la ultraderecha de origen cubano, ahora ubicada en puestos claves del legislativo, está usando sus peones para ponerle a sus adversarios la opción del ataque a Cuba. Convocando nada menos que a usar la Base Naval de Guantánamo para atacar.
Siempre los ignorantes aportan sus disparates: uno cambiando las fotos satelitales por imágenes de aviones de reconocimiento...como su fuera tan fácil hacerlo sobre Cuba.
Y la otra (María Elvira Salazar) afirmando categóricamente que desde la supuesta base cerca de la Base Naval, se puede lograr información que hace años es posible obtener sin venir tan lejos.
No hay que decir que China desmintió y Cuba también. Ambos enfáticamente. La verdad es más insultante que el cuento chino. Como dice el Guerrero cubano: el país más espiador del mundo mundial y con más bases que ningún otro en el planeta, acusando a dos estados soberanos, independientes y amigos, de espiar contra aquellos. El tema recién comienza. Seguiremos Chapeando.