Resulta que no se acabó el show de FEPCUBE. El domingo en su canal en Youtube, el Guerrero cubano presentó una selección de testimonios muy reveladores de la maraña y los marañeros, de los cuales, reproducimos un par de fragmentos, ya que en nuestros 20 minutos de radio no cabe todo.
El primer fragmento es de una directa con Ian Padrón quien era el vocero del proyecto que, pretendiendo denigrar a Cuba, terminó denigrándose a sí mismo. Sin la más mínima vergüenza por haber mentido, Padrón revela el plan verdadero para Barranquilla.
Apenas unas horas después, el vocero anunciaba que se sale de FEPCUBE por problemas personales. Reinier Duardo cree que lo más probable es que le pasaran la cuenta por la revelación que pone al desnudo las malas intenciones de los organizadores, en boca de quien se suponía que estaba en el cargo para defenderlos. Ian reconoce el plan de provocación política abierta que ellos pretendían ejecutar mientras juraban a los colombianos que no lo harían. Mayor ejemplo de falta de ética no habíamos visto.
Pero las declaraciones más duras que presentó el Guerrero no son las del exvocero, sino las que hizo el supuesto director de FEPCUBE, Mario Fernández, confirmando el doble carácter comercial y político del proyecto. Y siempre por delante lo comercial, que sin negocio ni política hacen.
"Su diálogo con Alexander Otaola, da para guión de una película de mafia", comentamos.
Bárbara Betancourt confesó que resulta difícil digerir algo así, esa manera sin filtro de reconocer que lo realmente importante era el negocio, que a ninguno en realidad le interesa "hablar de política, ni de Castro, ni del comunismo", nada, es negocio. Volvió a hablarse, por supuesto, del dinero que van cogiendo desde que se inventó un equipo que no lo era, para enfrentarse a "equipos reales" (ellos no lo son).
Los audios revelan más: todo el dinero que se gana armando juego en el estadio de los Marlins solo por exhibición y la discusión con Grandes Ligas. Qué clase de estercolero con el ventilador puesto. Hasta el real poder detrás de la maniobra, saldrá embarrado. Fernández confirma que Marco Rubio es parte de la jugada, algo que parece incompatible con su condición de senador y que suena peor aún, si se considera que usa su influencia para una maniobra política que es a la vez un jugoso negocio. El perfecto bandido. Pero no es el único. El jueves hay noticias de otra. Seguimos Chapeando.