Chapeando: El comentado viaje de Irela Bravo (+ Podcast)

Del reciente viaje de la popular y querida actriz Irela Bravo a Miami -definitivo o no, según lo decida ella- se habla mucho en las redes con más pasión que argumentos.

En este podcast no pretendíamos discutir el tema, hasta que, en el canal del Guerrero cubano, encontramos fragmentos de lo que se anunciaba como un diálogo entre viejos amigos y terminó siendo el pesado interrogatorio de un odiador contra una profesional de los medios que antes de salir de Cuba, sólo había conocido el cariño y respeto de sus colegas.

Después de escucharlo, Bárbara Betancourt anota un dato: frente a su ofensivo interrogador, Irela declara que mucha gente en Cuba y no precisamente del medio, la habían alertado en el sentido de no ir nunca al programa de Otaola y ella respondió: "lo conozco, siempre ha sido igual". La verdad es que, como hace con todos los artistas que se niegan a decir los lemas de los odiadores contra Cuba, contra el gobierno, contra el país en general, el anfitrión estuvo presionando todo el tiempo a su "invitada". Qué paciencia y qué estómago el de ella, para soportar los insultos directos o solapados. Digo como el Guerrero en su programa: águila no caza mosca y es muy díficil bajar al estercolero y no ensuciarse las alas.

Según Reinier Duardo, se confirma una vez más de dónde brotan las campañas de odio y las conversiones que hemos visto manifestarse, año tras año, cuando un artista cubano decide asentarse temporal o definitivamente en Estados Unidos y escoge para ello la ciudad de Miami. Ya lo dijimos una vez en este espacio: es el cementerio del arte.

A todos, sin excepciones, les van encima, los torturan mediáticamente hasta quebrarlos, buscando una declaración de odio. Es decir, no sólo una declaración negadora de cualquier obra, sino de odio hacia todo lo que se dejó atrás. Es eso o el linchamiento mediático que equivale a decir el asesinato público del artista.

Sin perder su estilo, Irela se atrevió a comparar las necesidades y carencias en Cuba con la de otros países y puso ejemplos que se ven todos los días en los medios de todo el mundo. Dijo más: que son muchísimos los admiradores de la Revolución dentro y fuera del país. Consciente de que no había logrado arrodillarla, su anfitrión tomó venganza del modo en que suele hacerlo con todo el que no repite sus gritos de anticomunista en trance.

Lo menos que hizo después el patético interrogador fue calificar a Irela de ignorante o enferma de Alzheimer. No recomendamos el "diálogo" porque realmente es insultante el modo en que su interrogador la trata, pero debe decirse también que Irela respondió algunas veces, bajando a su nivel.

Inicialmente él había dicho que eran amigos de mucho tiempo, que compartieron programas en Progreso y que una vez ella le pidió que le trajera una máscara de pestañas. Ella, entonces , le recordó todas las veces que le pagó el almendrón cuando viajaban al mismo destino, porque ganaba mucho más que él. Y no decimos más para no descender al nivel de algo que no merecería más que un pequeño comentario sobre el modo en que opera la industria del odio. Esa orden de "te sometes o te sometes. No hay opción."

Por cierto, uno de los temas del interrogatorio, fue el de la emigración. El éxodo dice el interrogador cuando ella habla de la emigración como un proceso que involucra a todo el planeta. Esta semana se dieron datos que iluminan la verdad de lo que suele presentarse como un "problema cubano". Estamos en el lugar 47 entre los emisores de migrantes a EE.UU. por detrás de la mayoría de los países de la región, aunque somos el único de la región y del mundo que tiene bloqueo reforzado y Ley de ajuste. Otro tema para seguir Chapeando.

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